Interpretará el monumental Réquiem de Berlioz junto a Euskadiko Orkestra, Bilbao Orkestra Sinfonikoa y Easo Abesbatza, y regresará posteriormente al Kursaal con la Filarmónica de La Scala de Milán bajo la dirección de Riccardo Chailly
El Orfeón Donostiarra volverá a desempeñar un papel protagonista en la 87ª Quincena Musical de Donostia, participando en dos de los programas sinfónico-corales más destacados del festival. El coro donostiarra afrontará dos citas de gran exigencia artística junto a algunas de las principales formaciones y directores del panorama internacional, reafirmando así la estrecha vinculación que mantiene con la Quincena desde sus inicios. El Orfeón ha participado en prácticamente todas las ediciones del festival, que le concedió su Medalla de Oro en 1997.
La primera actuación tendrá lugar el 19 de agosto en el Auditorio Kursaal con la interpretación de la Grande Messe des Morts (Réquiem) de Hector Berlioz, una de las partituras más monumentales y exigentes del repertorio sinfónico-coral. Bajo la dirección de Erik Nielsen, el concierto reunirá a Euskadiko Orkestra, Bilbao Orkestra Sinfonikoa, Orfeón Donostiarra, Easo Abesbatza y el tenor John Matthew Myers, conformando un impresionante conjunto de intérpretes al servicio de una obra concebida para grandes masas corales y orquestales.
La Grande Messe des Morts ocupa, además, un lugar destacado en la trayectoria artística del Orfeón. La formación donostiarra mantiene esta obra entre los grandes títulos de su repertorio sinfónico-coral y la ha interpretado bajo la dirección de algunos de los maestros más relevantes de su historia.
El 30 de agosto, el Orfeón volverá al Kursaal para compartir escenario con la Orquesta Filarmónica de La Scala de Milán, dirigida por Riccardo Chailly, una de las figuras más influyentes de la dirección orquestal actual. El programa incluirá dos de las Cuatro piezas sacras de Giuseppe Verdi, el Stabat Mater y el Te Deum, junto a la obertura de La forza del destino y la Sinfonía n.º 4 de Piotr Ilich Chaikovski.
La colaboración con Riccardo Chailly constituye un nuevo capítulo de una relación artística que se prolonga desde hace décadas. El director italiano figura entre los grandes maestros con los que ha trabajado el Orfeón a lo largo de su historia, y ambos han coincidido en escenarios internacionales de primer nivel.
Con estas dos actuaciones, el Orfeón Donostiarra vuelve a situarse en el corazón de una programación que reunirá este verano en San Sebastián a algunas de las mejores orquestas, directores y solistas del panorama internacional.









