BOLETIN TRIMESTRAL DE DIVULGACION DE NUESTRA ACTIVIDAD
2002  DICIEMBRE ABENDUA Nº20 zk.
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Los Músicos Esteban Elizondo y Tomás Aragüés
reciben el II Premio Orfeón-UPV/EHUr

Esteban Elizondo organo-joleak eta Tomas Aragüés konpositoreak Donostiako Orfeoia-UPV/EHU II. Saria irabazi dute. Psikologia eta Filosofiako eta Hezkuntza Zientzietako Fakultateetako Areto Nagusian abenduaren 20an izandako ekitaldian jaso zituzten euren sariak bi musikariek.


El organista Esteban Elizondo y el compositor Tomás Aragüés han sido los galardonados con el II Premio Orfeón Donostiarra-UPV/EHU. Los músicos recogieron sus distinciones en un acto que tuvo lugar el 20 de diciembre en el Aula Magna de las Facultades de Psicología y Filosofía y Ciencias de la Educación.
Elizondo fue premiado por su tesis doctoral dedicada a "La organería romántica en el País Vasco y Navarra (1856-1949)" y Aragüés por la labor y trayectoria desarrollada a lo largo de su dilatada y fructífera vida profesional.
 
Esteban Elizondo    Tomás Aragüés

En el acto de entrega, que estuvo presidido por el vicerrector del Campus de Gipuzkoa, Lander Sarasola, por el presidente del Orfeón, José María Echarri y por el notario Eduardo Clausen, se destacó la calidad humana de los dos galardonados. También se recordó que estos premios, nacidos tras el convenio de colaboración establecido entre el Orfeón y la Universidad del País Vasco, que este año cumplen su segunda edición, se crearon con la doble finalidad de incentivar la investigación musical y reconocer la trayectoria profesional en la creación musical.


El premio realizado por Porcelanas Bidasoa, lleva grabado el anagrama que Chillida creó para el Orfeón en el Centenario de su fundación.

Esteban Elizondo presentó su trabajo premiado, que ha sido recién publicado por la Universidad del País Vasco. En su investigación, para la que ha invertido cinco años de su vida, el autor demuestra que la zona del País Vasco y Navarra reúne la colección más grande del mundo en órganos románticos. Este dato –según destacó el propio autor– ha interesado a investigadores y musicólogos de toda Europa, que se han puesto en contacto con él para solicitarle información. Elizondo quiso agradecer a la Universidad de Barcelona, en la que se doctoró, que le autorizara presentar su tesis en el coro de la parroquia de Azkoitia. “Esta iglesia –dijo– posee un magnífico órgano Cavaillé-Coll y así pude unir la teoría con la práctica".
José Antonio Sáinz Alfaro, director del Orfeón, ensalzó la generosidad de Tomás Aragüés, de quien subrayó su disponibilidad para realizar arreglos musicales a cuantos coros se lo solicitan. Aragüés agradeció el premio y añadió con humor que no renuncia a componer una ópera "antes de cumplir los ciento y pico años que pienso vivir". Por último señaló que lo que más desea un autor es escuchar sus propias obras mientras está vivo y realizó un llamamiento a los representantes de las instituciones presentes en el acto con el fin de que hagan posible el estreno de su última obra titulada "Salmos para una sinfonía".



 
Feliz Año Nuevo 2003 Urte Berri On
 
Ale honetan / En este número

Lorenzo Ramos
El experimento navideño
Conciertos para socios y amigos
Zaindariaren eguna
El Orfeoi Txiki solidario
Carmina Burana, la obra más interpretada por el Orfeón en 2002
Ciclo de conferencias
Txikienek euren artea erakutxi ziguten
Inauguración del Festival Internacional Narciso Yepes
Gipuzkoako enpresa-buruekin elkarturik
Concierto para Oncólogos
Gasteizko Samaniego Abesbatzarekin bere 25 Urteurrenean


El Taller

1984. Tan lejos... Tan cerca... Entonces los niños empezaban su aprendizaje musical a los ocho años. Entonces... Antxón –Ayestarán, claro– dirigía el Orfeón. Le preocupaba la "cantera", la de los orfeonistas, la del público, unos y otros, quería, decía, cada vez más sensibilizados, más preparados musicalmente.
Me pidió colaboración para elaborar un proyecto pedagógico. Yo tenía la cabeza llena de ideas, de referencias de otros países en materia de educación musical y, desde luego, mi reciente experiencia africana donde descubrí que la música es sobre todo comunión, comunicación, emoción, una manera de ser y estar en la
sociedad, en la vida. Enseguida nos pusimos de acuerdo.
Y así empezó el Taller: con sesenta niños –entre cinco y ocho años– que con sus risas, corridas, juegos y voces alborotaban los locales de Arrasate. Con seis profesores –orfeonistas todos– y entre ellos Maite Rekarte, pedagoga de profesión y sobre todo de vocación, quien tanto y tan eficazmente colaboró en la organización y planificación del Taller.
Hoy, dieciocho años después, el Taller no sólo sigue siendo vivo sino que se ha enriquecido con otras actividades musicales que el Orféon ha ido creando a lo largo de estos años: el Orfeoi-Txiki, la Escuela de canto Kodaly y recientemente el Aula de Violín. LA CANTERA está, pues, asegurada.
Quiero terminar agradeciendo profundamente al Orfeón, a los sucesivos equipos de dirección, el apoyo y el mimo que siempre hemos recibido. Orfeón, orfeonistas queridos: GRACIAS POR EXISTIR.
Luchy Mancisidor Larrañaga
Pedagoga Musical