BOLETIN TRIMESTRAL DE DIVULGACION DE NUESTRA ACTIVIDAD
2002  MARZO-MARTXOA   Nº17
San Juan, 6 / Teléfono 943 42 22 39 / Telefax 943 42 36 75 / 20003 Donostia-San Sebastián

Brillante actuación en Madrid

Bi urte luze eman ditu Orfeoiak Madrilen kantatu gabe -2000ko martxoaren 4an eman zuen azken kontzertua, Auditorioan-, eta ikusmin handiz zegoen haren zain bertako jendea. Horren adierazgarri, antolatzaileek ez zuten sarrera bakar bat ere libre, ezta azken orduko konpromisoentzako ere. Carmina Burana gozoki finegia da Orff-en obra ezagutzen dutenentzat, eta badakite korua primeran moldatzen dela obrako pianisimo eta forteekin.

Hacía dos largos años que el Orfeón no cantaba en Madrid -su último concierto fue en el Auditorio, el 24 de marzo de 2000- y el público lo esperaba con auténtica expectación. La prueba de ello es que los organizadores no disponían de ninguna localidad libre, ni siquiera para los compromisos de última hora. Carmina Burana es un caramelo demasiado goloso para quienes conocen la obra de Orff y saben que el coro la domina en sus pianísimos y en sus fortes.

 


Orfeoia eta Madrilgo Orkestra Sinfonikoa entseguan eta martxoaren 9an Madrilgo Auditorioan eman zuten kontzertuan

 

La Universidad Autónoma de Madrid eligió un atractivo programa para el concierto del 9 de marzo dentro de su ciclo de Grandes Autores e Intérpretes. Con la elección de Carmina Burana quiso conmemorar el XX aniversario de la muerte del compositor alemán y esta cantata llena de colorido fue precedida del poema sinfónico Don Juan, de Richard Strauss que dio a conocer cuando apenas tenía 25 años.

El Maestro Ondrej Lenard condujo a la Orquesta Sinfó-nica de Madrid y al Orfeón en las dos obras. En Carmina se contó con los solistas Vla-dimir Dolezal (tenor), Richard Haan (barítono) y Adrian Kohutkova (soprano). "Las límpidas voces femeninas -destacó la Prensa madrileña- encontraron momentos sublimes". En la misma crítica se lee que el Orfeón "se tiene bien aprendida la técnica del pianísimo, cosa que le permite efectos de rara sutileza".


Minutos antes del concierto, que se inició a las 22:30, el Auditorio Nacional se llenó hasta la bandera. Antes, a las 19:30, el mismo Auditorio también había estado abarrotado de público: la Orquesta Sinfónica de Euskadi interpretaba otro concierto que se inscribía en el marco de intercambio que desarrollan la OSE y la ONE.
El 9 de marzo fue, sin duda, un fin de semana de lucimiento para las dos formaciones musicales vascas en Madrid.

En este número

La música, tarjeta de presentación de Donostia en Madrid

Zorioneko bazkidea

Habaneras para 2002

Convocatoria Premio Orfeón Donostiarra-UPV/EHU 2002

Orfeoi Txikiak laguntza eskaini zion ANAR Fundazioari

“Memorian” zuzen-zuzenean estreinatu zuten


Gracias, Orfe

La mejor manera que se me ocurre para reflejar la grandeza del Orfeón Donostiarra no es la de entonar himnos de alabanza, sino adentrarme en lo que constituye su esencia, su verdad, de la que todos somos admiradores y alguno, como es mi suerte, discípulo. Por eso la gratitud se siente desde esferas muy íntimas, por eso sale del corazón decirle: ¡Gracias, Orfe!.

La verdad es que no importa, para este raciocinio intimista, el escenario. Allí donde el Orfeón Donostiarra perfuma con su arte y deleita con sapiencia, se constata siempre una entrega ilusionante del público y una calidad interpretativa difícilmente superable. Quienes conocemos esa magia desde cerca, o desde dentro, percibimos su verdad, su esencia, en la enorme calidad humana de todos sus miembros, en la entrega absoluta en ensayos y actuaciones, y el alto nivel de preparación que mana de su director.

Cuando los medios de comunicación resaltan sus éxitos bajo batutas tan importantes como las de Riccardo Muti, Claudio Abbado, Zubin Mehta, Lorin Maazel o Jesús López Cobos, vibran mis emociones recordando los conciertos en que he tenido el privilegio de dirigir a este coro. Siempre está presente el del 20 de enero de 1997, en la Plaza de la Constitución de Donostia, en el que celebró precisamente ese día su centenario, y donde el pueblo, su pueblo, rindió homenaje a su mejor embajador, al arte que con orgullo nos representa.

Juan José Ocón

Director de la Joven Orquesta
de Euskal Herria-EGO