BOLETIN TRIMESTRAL DE DIVULGACION DE NUESTRA ACTIVIDAD
2001   DICIEMBRE-ABENDUA   Nº16
San Juan, 6 / Teléfono 943 42 22 39 / Telefax 943 42 36 75 / 20003 Donostia-San Sebastián

Nuevo triunfo en Berlín
Orfeoiarentzat, 2001 urtea Verdiren urte honen hasieran eta amaieran Berlinen izan dituen arrakastei lotuta geratuko da hemendik aurrera. Urrian eta azaroan Alemaniako hiriburuan interpretatu zituen hiru kontzertuek, Daniel Barenboimen eta Berlingo Filarmonikoaren zuzendaritzapean, arrakasta biribila lortu dute nazioartean, Alemaniako prentsan eta
estatuko zenbait egunkaritan agertu diren kritiketan azaldu denez. Abesbatzak urtarrilean orkestra berarekin eta Claudio Abbadoren zuzendaritzapean eman zituen bi kontzertuez geroztik Berlinera zihoan bigarren aldia zen. Filarmonikoko musikariak orfeoikideen ekitaldiekin hain zoratuta geratu zirenez 2001eko kontzertu-denboraldirako bigarren ekitaldi hau antolatu zuten.

Orfeoia Berlingo Filarmo-nikoaren egoitzan joan zen udazkenean interpretatu zituen hiru kontzertuetako batean

Orfeoia Berlingo Filarmo-nikoaren egoitzan joan zen udazkenean interpretatu zituen hiru kontzertuetako batean.

El público alemán, considerado como exigente y entendido, había agotado todas las entradas para los tres conciertos. El programa incluía en la primera parte las Cinco Piezas para Orquesta de Arnold Schönberg y en la segunda, la Misa en Fa menor de Anton Bruckner. Esta difícil obra, que no era nueva para el Orfeón pero que tampoco es habitual en su repertorio, representaba todo un reto para los cantores. Algunos, los más antiguos, habían coincidido con el Maestro en 1981, pero la mayoría de ellos era la primera vez que se ponía bajo sus órdenes. No han quedado defraudados, ni ellos ni el público que llenó la sala las tres noches del 31 de octubre, el 1 y el 2 de noviembre.

El periódico alemán "Der Tagesspiegel" tituló como "Chorlossal" la crítica que publicó el día 2, firmada por Félix Losert. En ella destaca que la gran estrella de la noche fue el Orfeón Donos-tiarra, a quien considera, no sólo "un bardo fantástico del País Vasco", sino el mejor coro de España". Afirma que "son suyos los aplausos, sólo suyos" los dedicados por los asistentes a la Philharmonie tras escuchar la Misa en Fa menor de Bruckner. "A este coro, que parece pasearse por un Gloria de salvajes modulaciones -afirma el crítico- se le puede conceder toda la confianza".

El mismo día, el "Berliner Morgenpost" destacó que "las voces blancas de este coro que ya existe desde hace más de cien años... saben apoyarse de manera excelente en el canto de las poderosas voces de los hombres" y asegura que unidas todas "son capaces de realizar cualquier crescendo necesario en un himno". También dice que "es un placer escuchar al coro" y por último señala que éste "lleva la interpretación con igual competencia musical que la orquesta que tiene a Guy Braunstein como maestro de conciertos".

Con la misma fecha, en el "Berliner Zeitung" aparece una extensa crítica en la
que, tras mencionar la labor de los músicos, dice: "Este Bruckner estaba dominado por el sonido general y la totalidad fílmica, y el coro Orfeón Donostiarra se introdujo en este concepto de forma altamente cultivada y con total belleza sonora".
En este número

Triunfo en Berlín

Premio Orfeón Donostiarra - UPV

Entrevista: Daniel Barenboim

Union Artesanakoekin senidetuz

Escuela Superior de Música

De ayer, pero joven y nuevo
De ayer, pero joven y nuevo

Fue en Berlín donde abandonamos los tardíos calores del otoño donostiarra y nos encontramos con el frío.

Berlín es una ciudad abierta que renace de sus entrañas y su pasado. Que roba la luz a través de modernos edificios transparentes para que esta luz seque heridas, haga huir a los fantasmas del pasado y devuelva la gloria a las piedras de las viejas fachadas que se guardan tras las nuevas paredes de cristal y acero, que no son muros sino recuerdos de un pasado grande para un futuro mejor.

Berlín, de noche, oscura, fría pero engalanada, se puso en pie cuando ya no había músicos, sino sólo voces, y aplaudió largo a un veterano joven orfeón, que había sabido expresar la sacralidad y el hondo sentimiento religioso de la Misa de uno de sus mejores compositores

Un tesoro musical volvía a ser descubierto y brilló gracias a las veteranas y nuevas voces de una centenaria y generosa institución coral. Berlín era un sueño.

En la fría mañana siguiente en un autobús atestado, una cara fresca, sonriente, libre, intentaba llegar a la puerta de salida, "Por favor". Un turista hispano, altisonante e inoportuno, cerrando el paso le preguntó a la joven cara rubia, sin complejos, ¿de qué parte de España sois vosotros?. Y escuchó una voz clara y convencida: "Del Orfeón Donostiarra". El autobús paró y se perdieron tres bellas voces por la fría mañana en la ciudad renaciente.

Berlín estaba conquistada. Pronto el mundo. ZORIONAK.

Francisco Xabier Albistur Marín
Senador por Gipuzkoa (EAJ-PNV)