NOTIC IAS DEL ORFEÓN DONOSTIARRA / DONOSTIAKO ORFEOIAREN BERRIAK SEPTIEMBRE 2013 IRAILA / nº 63.zk 
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Dos soplos de serenidad



Requiem de Fauré con la Orquesta de Cámara de Escocia y Robin Ticciati al frente.
Quincena Musical, Iñigo Ibáñez
Segunda Sinfonía de Mahler
con la OSG y la dirección de Víctor Pablo Pérez.
Quincena Musical, Iñigo Ibáñez
Robin Ticciati eta Víctor Pablo Pérez zuzendarien eskutik, Orfeoiak bi kontzertu eman zituen Musikaren Hamabostaldian, eta bibrazio onak eta itxaropena igorri zituzten. Haien programak -Fauré-ren Requiem eta Mahler-en Bigarren Sinfonia- hautatuak izan ziren hiriaren suntsipenaren berrehun urtekoa ospatzeko, eta bi egunetan Kursaaleko Entzunaretoa osorik bete zuen publiko donostiarra hunkituta geratu zen.

De la mano de Robin Ticciati y Víctor Pablo Pérez, el Orfeón interpretó dos conciertos dentro de la Quincena Musical que transmitieron buenas vibraciones y esperanza. Sus programas -el Requiem de Fauré y la Segunda Sinfonía de Mahler- elegidos para conmemorar el bicentenario de la destrucción de la ciudad, emocionaron al público donostiarra que llenó los dos días el Auditorio del Kursaal.

El 28 de agosto, el joven maestro británico demostró tener las ideas claras frente a esta partitura que él definió como un "pas de deux" de ballet con dos protagonistas: en esta versión, la Orquesta de Cámara de Escocia, de la que él es titular, y un coro entregado como es el Orfeón. Pero también aportaron su arte el tiple Daniel Doolan y el barítono Thomas Allen, un contraste buscado entre la ingenuidad y la veteranía.

"Cuando se empieza a escuchar al Donostiarra con los imperceptibles pianos del iniciático Requiem aeternam se te remueven las entrañas, en un Introito y Kirie que parece cantado por voces no pertenecientes a la condición humana"(El Diario Vasco).

"... Numerosos y redondos matices, una dicción superclara, un empaste perfecto, un sonido muy homogéneo y unos reguladores llevados a su máxima expresión"(Noticias de Gipuzkoa).

Para la clausura de la Quincena, la organización buscó otro programa muy acorde con la línea de infundir esperanza: la Segunda de Malher , también denominada Resurrección, y el Aita Gurea de Madina que sirvió de introducción. Fue una noche de doble despedida: para la 74 edición del certamen y para el maestro Víctor Pablo como titular de la Sinfónica de Galicia. En el Aita Gurea intervino la soprano Elena Barbé, mientras que el cuadro de solistas de la segunda obra estuvo compuesto por la soprano donostiarra Arantza Ezenarro y la mezzo Michelle deYoung.

"El inicial Auferstehn, ja auferstehn sonó precioso, cuidado, y poco a poco el coro fue desgranando el texto hasta llegar al sobrecogedor final" (Noticias de Gipuzkoa).

"El Orfeón Donostiarra no falló su papel, dotando a su canto de la intensidad emotiva que la ocasión requería"(Gara). "... El pianísimo que nos ofreció en su intervención inicial del último movimiento fue de cortar la respiración. El sonido procedía directamente del cielo. Luego, además, mostraron potencia y musicalidad"(Beckmesser). "Pero fue el Orfeón Donostiarra el que con su poderoso canto de las estrofas primera y final 'Resucitarás, sí, resucitarás', a capella, en un pianísimo sobrecogedor, que transmite a la perfección cómo, después de las dudas previas, hay vida después del fin" (El Diario Vasco).
ALE HONETAN / EN ESTE NÚMERO


Contrapunto:
Lecciones de música y corazón


Querido Orfeón:

Hace unos cuantos años y siendo director musical de la antigua Orquesta Sinfónica de Asturias tuve el privilegio de dirigiros por primera vez gracias a la generosidad de Antxon Ayestarán. El Maestro aceptó que un joven director viviera la experiencia de sentir latir vuestras emociones.

Poco después vuestro entrañable nuevo Maestro "Sani" siguió confiando en aquel nuevo director burgalés.

Y ahora, pasados tantos años, seguís dando lecciones de música y corazón inmensas en cada una de vuestras intervenciones corales.

No podré olvidar jamás los gestos hacia mi persona durante los días de mi despedida como director artístico de la Orquesta Sinfónica de Galicia tras veinte años construyendo uno de los mejores instrumentos sinfónicos del país.

Hemos tenido ocasión de hacer música juntos en innidad de ocasiones tanto en la Quincena como en las mejores salas de nuestro país. Hemos viajado juntos a Alemania para una inolvidable gira. Y siempre, siempre, habéis dado lo mejor de vosotros al servicio de la MÚSICA.

Gracias de corazón por vuestra entrega incondicional. Gracias por vuestro corazón y gracias también por vuestra increíble calidad humana.

Un abrazo para todos.

Víctor Pablo