NOTIC IAS DEL ORFEÓN DONOSTIARRA / DONOSTIAKO ORFEOIAREN BERRIAK SEPTIEMBRE 2012 IRAILA / nº 59.zk 
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Tres conciertos con estreno y clausura


Mark Elder, la Orquesta The Hallé, los solistas y el Orfeón reciben los aplausos del público tras interpretar la Misa Glagolítica de Janacek
Mark Elder, la Orquesta The Hallé, los solistas y el Orfeón reciben los aplausos del público tras interpretar la Misa Glagolítica de Janacek.
Foto: Quincena Musical, Iñigo Ibáñez.
Orfeoiak parte hartu zuen Hamabostaldiaren aurreko edizioan, hiru kontzertu emanez; obra bat estreinatu zuen, eta 73. edizioari amaiera eman zion. Gainera, Orfeoi Txikiko haurrek inaugurazioko egunean hartu zuten parte, beste kontzertubat emanez.
La participación del Orfeón en
la pasada edición de la Quincena
se tradujo en tres conciertos,
con estreno de una obra y clausura
de la 73 edición. Además,
las voces infantiles del Txiki participaron en la jornada inaugural con otro concierto.

El concierto del 4 de agosto estuvo dirigido por Mark Elder, a quien se le dedica una entrevista en este Andante. Se interpretó junto a la Orquesta The Hallé la Misa Glagolítica de Janacek, un estreno para el Orfeón que no se había escuchado nunca en directo en San Sebastián y que se programa en contadas ocasiones por la dificultad que representan sus textos escritos en eslavo antiguo. Como solistas intervinieron Giselle Allen (soprano), Madeleine Shaw (mezzosoprano), Peter Berger (tenor) y Alexander Vinogradov (bajo).

La crítica calificó la versión de la Glagolítica como “una fiesta pagana a la que el Orfeón Donostiarra se unió con una fuerza estremecedora”.

El segundo concierto tuvo lugar el 27 de agosto, con la Filarmónica de San Petersburgo y bajo la batuta de Yuri Temirkánov. Se interpretó Ivan el Terrible, de Prokofiev. La obra, que resume la azarosa vida del zar Ivan el Terible, rodeada de conspiraciones, asesinatos y batallas, requiere un narrador, que en esta ocasión fue Nikolav Burov.

El cuadro de artistas se completó con la mezzosoprano Ketevan Kemoklidze y con el barítono Dmitry Lavrov.

“No faltó nada, desde unos piani prodigiosos a un poderío indiscutible, pasando por momentos en los que se notaba claramente que los coralistas estaban disfrutando con su interpretación de la partitura”.

En el tercer concierto, con el que se clausuró la 73 Quincena Musical -el 2 de septiembre- la Orquesta de Bamberg y el Orfeón, bajo la batuta de Jonathan Noth, inpertepetraron la Sinfonía de los Salmos de Stravinski. La intervención del coro, concentrada en 20 minutos, también fue valorada por la prensa como “labor muy meritoria sobre todo dentro de los complejos y muy difíciles pasajes de contrapunto fugado”. El concierto fue transmitido en directo por Radio Clásica de RNE.
ALE HONETAN / EN ESTE NÚMERO


Contrapunto: La música y el Alzheimer

Una canción, una pequeña melodía o un simple ritmo musical les traslada a las personas con Alzheimer al pasado o les trae al presente mediante un grato recuerdo. Esta emoción tan sencilla y reconocible por todos, es de mucha ayuda para estas personas. Consideremos la música como terapia del recuerdo, como instrumento para guiar y ejercitar la mente.

Lo último que pierde la persona enferma de Alzheimer es su vida afectiva. Así, el sonido dulce de una flauta, el tono de voz del terapeuta, la manera delicada de cogerles las manos o ayudarles a moverse mientras la música suena, tiene una importancia muy destacada entre este tipo de enfermedades, aunque se tengan muy mermadas todas las facultades.

La última fase de la enfermedad de Alzheimer nos presenta a una persona con gran pasividad física y psíquica, ya que no es capaz de gesticular y transmitir mensajes verbales, no comprende muchas de las cosas que pasan a su alrededor, pero es capaz de “sentir y vibrar” ante la gran capacidad expresiva y comunicativa de la música, que es una de las mejores terapias del recuerdo.

Recuerdo a mi aita, afectado por el Alzheimer, que al susurrarle a su oído “Goizetik arratzera zu zaitut gogoan…”, a pesar de no tener fuerzas para expresar palabra alguna, movía sus labios siguiendo la melodía, la misma melodía que años antes le cantaba a mi amatxo afectada también por el Alzheimer.

Especial agradecimiento al Orfeón Donostiarra por la solidaridad mostrada hacia el colectivo que represento por el concierto benéfico ofrecido el 21 de Septiembre, Día Mundial del Alzheimer. Inmejorable forma de celebrarlo!!!.

Koldo Aulestia,
Presidente de AFAGI