BOLETIN TRIMESTRAL DE DIVULGACION DE NUESTRA ACTIVIDAD
SEPTIEMBRE 2007 IRAILA / Nº 39zk.
San Juan, 6 / Teléfono 943 42 22 39 / Telefax 943 42 36 75 / 20003 Donostia-San Sebastián Email: prensa@orfeondonostiarra.org
110 AÑOS CON LA MÚSICA CORAL
Vienan izandako
arrakastaren ondoren
(Andante honetako
orrietan ematen dizuegu
horren berri) Orfeoiak
gogo handiz egingo ditu
beste bi kontzertu, 110
urteko bere ibilbide artistikoa
ospatzeko.

Estatu
osoan oihartzuna izango
duen emanaldi bat egingo
du, urriaren 11n, Madrilgo
Teatro Real antzokian,
Madrilgo Sinfonikoarekin
batera eta López Cobosen
zuzendaritzapean, eta
beste kontzertu bat,
berriz, Anoetako Belodromoan,
urriaren 27an.

Tras la exitosa actuación internacional de Viena, de la que se informa en las páginas de este Andante, el Orfeón afronta con ánimo los otros dos conciertos con los que celebrará sus 110 años de vida artística. Lo hará con una actuación de repercusión estatal, que tendrá lugar el 11 de octubre en el Teatro Real de Madrid, junto a la Sinfónica de Madrid y bajo la dirección de López Cobos, y con otra a nivel local, en el Velódromo de Anoeta, el 27 de octubre.

El coro ha elegido Madrid, ciudad con la que ha estado muy vinculado a lo largo de
su historia, para festejar su 110 cumpleaños. Además, se da la coincidencia de que el Teatro Real celebra el décimo aniversario de su reinauguración, en la cual
intervino el Orfeón con La vida breve de Falla interpretada y representada en seis
conciertos consecutivos. En el del 11 de octubre se podrán escuchar el Stabat
Mater de Rossini y el Te Deum de las Pezzi Sacri de Verdi. Como solistas intervendrán Carmela Remigio (soprano), Silvia Tro Santafé (mezzo), Antonio Siragusa (tenor) y Marco Vinco (bajo-barítono). El concierto, que comenzará a las 20:30 horas, será retransmitido en directo por radio Clásica de RNE.

El 27 de octubre, el Velódromo donostiarra de Anoeta se transformará en auditorio
y dará cabida a más de 5.000 personas que podrán disfrutar de un programa
variado, con Carmina Burana, de Carl Orff, como plato fuerte y una selección de
obras del folklore vasco e internacional que serán interpretadas por el coro acompañado del Orfeoi Txiki, el Orfeoi Gazte y la Orquesta Aniversario, creada para la ocasión e integrada por músicos de distintas orquestas. Los solistas Rocío Martínez (soprano), Luis Sintes (barítono) y Carlos Mena (contratenor) completarán el cuadro vocal. Este concierto de carácter popular, que será dirigido por Sainz Alfaro, constituirá un regalo que el coro ofrecerá a su ciudad y a toda Gipuzkoa.

MOMENTOS MÁGICOS


Ainhoa Zubillaga, Jesús - García Aréjula eta Elena - Barbé orfeoiko kideek
eta Mario Cerdá valentziar tenoreak osaturiko bakarlarien laukoteak
abestu zuen Musikverein-go kontzertuan.
Horrelako aukerak oso gutxitan sortzen direla jabeturik, beren
esperientziaren berri ematen digute, Vienako Sinfonikoarekin eta
Anzolini maisuarekin batera jardun ondoren.


Los orfeonistas Ainhoa Zubillaga, Jesús García Aréjula y Elena Barbé formaron, junto al tenor valenciano Mario Cerdá, el cuarteto de solistas que intervino en el concierto del Musikverein. Conscientes de que oportunidades como éstas no
surgen habitualmente, relatan sus impresiones después de haber compartido escenario con la Sinfónica de Viena y el maestro Anzolini.


La mezzo Ainhoa Zubillaga reconoce estar todavía “en una nube”, días después de regresar de Viena. “Ha sido un viaje maravilloso en todos los sentidos y por el que me siento enormemente agradecida. Me he sentido reconocida desde el primer
momento por los miembros de la orquesta y muy especialmente por su concertino, así como por el público, mis compañeros del Orfeón y la crítica”. La Sala Dorada formará parte de sus mejores recuerdos artísticos. “La reacción del público tras la habanera de Carmen ya fue fantástica, pero lo que se produjo tras el Nevsky fue uno de esos momentos mágicos que rara vez suceden… el
público, conmovido, quedó paralizado unos segundos y mantuvo un respetuoso silencio para romper finalmente en una increíble ovación… ¡Y eso ocurrió nada menos que en el Musikverein!”.

Desde el ensayo general de la mañana le impactó la acústica de la sala: “Implementa lo que tú le das, notas que la voz corre por todos los rincones”.
Para el currículo de Ainhoa, que “oficialmente” es orfeonista desde 1986 pero que colaboró, por primera vez, en el Parsifal de 1981, esta experiencia le da ánimos para seguir luchando: “El camino que estoy recorriendo no es fácil pero tengo claro que seguiré esforzándome y compaginando mi carrera de solista con el Orfeón hasta donde pueda. Cada vez tengo más compromisos pero el coro me aporta mucho: tengo muy buenos amigos dentro y me permite cantar con los más grandes, directores, solistas y orquestas”.

También Jesús García Aréjula, que pertenece al Orfeón desde 1979, está satisfecho por su intervención en Viena. “Creo que la Sala Dorada es la primera plaza musical de Europa y es de agradecer que el Orfeón haya contado conmigo para su presentación en este escenario tan codiciado. Tengo entendido que el
90% de los cantantes consagrados terminan su carrera sin haber pisado esta sala. Cuando entré en ella me pesaba muchísimo la historia y pensar que tenía que cantar ante un público tan entendido como el vienés me produjo una fuerte carga de tensión que tuvo su contrapartida porque todo salió muy bien. A pesar de que
la mitad del repertorio era ajeno a la orquesta, los músicos de la Sinfónica de Viena lo llevaron con eficacia y hasta cierta gracia, supieron acoplarse incluso al Maite del final, que tocaron a vista.

El maestro supo sacar adelante el concierto, a pesar de que para él también las zarzuelas eran desconocidas”.

Para la soprano Elena Barbé, que lleva cantando en el Orfeón desde 1999 y desde hace seis se prepara a fondo para un futuro como profesional del canto, actuaciones como la de Viena le dan fuerzas para concentrarse en esta difícil carrera que ha emprendido.

“El apoyo que he recibido tanto de mis compañeros del Orfeón como de los miembros de la orquesta ha sido vital para poder enfrentarme a este reto. El hecho de compartir escenario con músicos de esa talla te permite vivir una experiencia increíble, pero también exige una mayor responsabilidad. Se
supone que tienes que ofrecer algo nuevo, de tu cosecha, cosa que aún es más complicada en el Musikverein”. Confiesa que antes de salir al escenario se puso nerviosa. “Impone saber que además del nivel de los músicos estás ante un público habituado a patear si no le gusta lo que ha escuchado. Allí, cada aplauso
cuenta”.

“Ha sido un concierto que no se me va a olvidar”, ha señalado Mario Cerdá, el único de los cuatro solistas que no pertenece al Orfeón. Este valenciano, que vive en Donostia desde hace un año ha disfrutado mucho con la experiencia, “con el viaje, la convivencia, el momento y la sala, que te da respeto pero también te da ganas. Ha sido mi debut en Europa y me siento de lo más afortunado. Ahora tengo que mantener los pies en el suelo”. Del Orfeón destaca su calidad humana y de la orquesta y el maestro dice que han sido “espectaculares”. El tenor se ha
sentido “como en casa” con esas cien personas con las que ha contactado y ahora sabe que tiene un montón de amigos.




Ale honetan
En este número


NUESTRA MEJOR MÚSICA

Cualquier persona que conozca un poco la realidad de esta ciudad sabe que Viena es sinónimo de música, la cual fluye por sus calles y se disfruta en sus incontables salas, teatros de
ópera, palacios e iglesias como un precioso bien cultural custodiado y respetado por todos. A pesar de su reducido tamaño, pocas capitales
en el mundo poseen la extraordinaria oferta musical de Viena, enriquecida desde hace tres años con el Festival de Música Española creado por esta Embajada con el fin de dar a conocer nuestra mejor música y a nuestros más afamados intérpretes entre el muy exigente público
austriaco.
Pero cuando ideamos este festival no imaginamos que llegaríamos a reunir en una de las salas más prestigiosas del mundo a dos de las instituciones
musicales más arraigadas y de mayor
proyección internacional: nuestro Orfeón Donostiarra y la Orquesta Sinfónica de Viena, bajo la batuta del maestro Anzolini. Una experiencia
inolvidable para los casi 2.000 afortunados que pudimos asistir a este concierto y que tanto ha contribuido a reafirmar el prestigio de la música española y del festival en el concurrido panorama musical vienés. Estoy convencido de que en este exitoso estreno se han tejido los
vínculos necesarios para asegurar el pronto regreso del Orfeón a esta gran capital de la música. Y para todos nosotros fue un motivo de
especial felicidad haber podido participar en los actos de celebración del 110 aniversario de la creación del Orfeón. ¡Muchas felicidades!


Juan Manuel de Barandica y Luxán
Embajador de España en Viena