BOLETIN TRIMESTRAL DE DIVULGACION DE NUESTRA ACTIVIDAD
2004 SEPTIEMBRE - IRAILA Nº 27 zk.
San Juan, 6 / Teléfono 943 42 22 39 / Telefax 943 42 36 75 / 20003 Donostia-San Sebastián Email: prensa@orfeondonostiarra.org
MARIAJE MUÑOZ BAROJA
Tras 37 años como cantora y 12 en su cargo de secretaria general, Mariaje ha cesado en su doble actividad del Orfeón y lo hace con un sabor agridulce porque el coro ha representado para ella algo muy importante en su vida. Cerca de 900 conciertos cantados, numerosas vivencias compartidas con orfeonistas, infinidad de viajes, ensayos y peripecias conforman el bagaje de su carrera artística que ahora se cierra.

Todo lo que me ha aportado
el Orfeón lo guardo como un tesoro

Mariaje Muñoz Baroja Orfeoiko kide izan da 37 urtetan, eta Orfeoiaren idazkari nagusia 12 urtetan.

"En la vida se van cumpliendo distintas etapas y a mí me ha llegado la hora de dejar paso a nuevas generaciones que espero asuman las funciones con el mismo entusiasmo con el que yo he trabajado siempre, porque he considerado al Orfeón como mi propia casa. Este ciclo que se ha completado para mí, me va permitir entrar en otro en el que voy a disfrutar de la música de otra forma, desde fuera, como mera espectadora. Además me va abrir nuevas puertas a otras actividades que hasta ahora no he podido practicar por falta de tiempo, como ver cine, exposiciones, estar con mi familia, con mis amigos y hasta hacer algo de ejercicio físico.

El 20 de junio de 2004 es una fecha que recordará especialmente. Fue su último concierto como orfeonista, en el Teatro Real, una versión de Carmina Buranade López Cobos y la Sinfónica de Madrid. Al finalizar el concierto, sus compañeros le dedicaron un pequeño
homenaje.
Me emocionó mucho por la espontaneidad con que lo hicieron. Yo había comentado con mis compañeras de cuerda que era mi último concierto y aquella despedida se hizo sin ninguna premeditación. La casualidad hizo que mi primera y mi última salida al escenario fuera en el Teatro Real.
Su cargo de secretaria general le ha posibilitado conocer de cerca a directores de orquesta, agentes, críticos, gerentes, organizadores de conciertos, responsables de festivales y solistas. Casi todos los gremios musicales. Ésta ha sido una de las facetas más apasionantes de mi trabajo, que me ha permitido conocer a personas muy interesantes y artistas maravillosos, aunque no siempre van unidos estos dos aspectos.


La foto de Riccardo Muti que tenía programada en el salvapantallas de su ordenador hace pensar en que es uno de sus directores preferidos.
Fueron sublimes los conciertos de Las cuatro piezas sacras de Verdi que cantamos con él en Donostia y Santander y reconozco que tengo debilidad por la fuerza expresiva que desprende este maestro. Yo particularmente quedé subyugada por su magnetismo y al terminar el
segundo concierto recuerdo que me dijo que era muy expresiva cantando y que había seguido muy atentamente sus indicaciones.

También admiro mucho a Maazel, Abbado, Frühbeck, Víctor Pablo, López Cobos y seguiría citando muchos más directores con los que además de disfrutar musicalmente ha habido una relación personal muy
enriquecedora.

Mariaje es capaz de recordar detalles inverosímiles de la vida del coro, desde los más recientes a los acontecimientos de hace dos generaciones. No en vano su abuelo Joaquín fue uno de los fundadores del Orfeón, su padre también fue orfeonista y el primer vicepresidente cantor y en la imprenta familiar se imprimieron mil y un folletos y programas.

En casa se ha vivido el Orfeón de una forma muy intensa, era uno de los temas de conversación habitual entre mis padres y yo desde niña oí hablar de Esnaola, Argenta y otros maestros. Mi madre acompañaba a mi padre en aquellas giras artísticas y yo desde los tres o cuatro años ya formaba parte de las funciones de Navidad que se celebraban en el Bellas Artes organizadas por el coro.

Sus preferencias musicales son muy claras:
La obra con la que más he disfrutado cantando es el Requiem de Brahms y la que mejores recuerdos me trae es La Pasión Según San Mateo de Bach, porque fue la primera que canté y la interpretamos durante diez años consecutivos en el Real de Madrid. También me producía mucha emoción abordar nuevos repertorios porque suponía enfrentarse a un reto artístico”.
Las casi cuatro décadas dedicadas al canto han sido para Mariaje, desde cualquier punto de vista, muy positivas:

El Orfeón me ha aportado muchísimo y eso lo guardo como un tesoro dentro de mí para siempre. Al coro le deseo los mejores éxitos y un futuro tan esplendoroso como el que me ha tocado vivir a mí.


UN REQUIEM ALEMÁN PARA
UNA CLAUSURA
Con la versión de Un Requiem Alemán de Brahms, dirigida por Gilbert Varga, que fue interpretada los días 4 y 6 de septiembre por el Orfeón Donostiarra, la Sinfó-nica de Euskadi y los solistas Olatz Saitua y David Wilson-Johnson, se clausuró la 65 edición de la Quincena Musical.

Para el coro -incondicional de este festival en el que ha participado en 55 ocasiones desde 1940- esta cita estival supone un reencuentro con el público donostiarra.
La versión de Varga no dejó indiferente a la crítica. El periódico ABC la calificó de opulenta, mientras que El País publicó que el planteamiento de Varga fue demasiado lineal y El Mundo la definió como gobernada por una poderosa energía interna exenta de artificio y cargada de convicción y contención.


Varga se sintió muy satisfecho del trabajo realizado con la orquesta, el coro y los solistas y señaló en la rueda de prensa de presentación de los dos conciertos que no es un réquiem fúnebre, sino sereno, que eleva y lleva a pensar que merece la pena estar muerto. Por su parte, José Antonio Sáinz Alfaro, destacó lo interesante que ha sido esta colaboración, ya que Varga ha sabido descubrir nuevas ideas en esta obra cantada infinidad de veces por el coro. El orfeonista añadió agradece que se incorporen otras vías porque enriquece mucho la interpretación y evita caer en la rutina.

La bilbaína Olatz Saitua, a quien esta obra le infunde alegría y esperanza, considera que ofrece muchas posibilidades al coro y a los solistas para mostrar una amplia gama de colores y matices. En este mismo sentido manifestó el barítono David Wilson-Johnson, que la ha interpretado en 150 ocasiones. Para él, este requiem transmite sentimientos de reconciliación, algo tan necesario en estos momentos.


 

Abesbatzak eta Euskadiko Orkestra Sinfonikoak eman zioten amaiera Donostiako Musika Hamabostaldiaren 52. edizioari Brahmsen Requiem Aleman lanarekin.
 


Espectáculo Total
La colaboración entre el Orfeón Donostiarra y La Fura dels Baus se basa en el buen entendimiento que ha existido desde el principio entre unos y otros. El resultado ha sido un trabajo de dirección conjunta en una obra donde el 50% requiere un movimiento constante del coro dentro de la escena.

“La Condenación de Fausto” no requiere únicamente un trabajo físico sino también actoral y el Orfeón siempre lo ha resuelto a la perfección. A través de estos movimientos del coro se consigue emocionar al público gracias a su sincronización y estilo.

Para La Fura era muy importante conseguir un concepto de espectáculo total, una integración del coro y la escena y, en definitiva, una suma de todos los elementos de los que disponíamos: actores, cantantes, músicos y escenografía.

Todo ello hace que la Ópera, a pesar de ser un tanto elitista, continúe siendo único.

A parte del aspecto profesional, no hay que olvidarse de que ha surgido una gran amistad, partiendo de la base de que algunos orfeonistas ya habían participado en el Festival de Salzburgo en 1999 y, cinco años después, repetir la experiencia ha supuesto cumplir las expectativas con un gran éxito, gracias también a la participación del Orfeón Pamplonés.

Para nosotros sería un placer repetir la experiencia.
Álex Ollé
Director artístico de La Fura Dels Baus