BOLETIN TRIMESTRAL DE DIVULGACION DE NUESTRA ACTIVIDAD
2003  JUNIO - EKAINA Nº22 zk.
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El concierto del agua


Orfeoiak “uraren kontzertua” deiturikoekin hasi zuen maiatza. Kontzertu hortan
Dvorak-en Stabat Mater obra eskaini zuen Coruñan, Victor Pablo Perez zuzendariaren gidaritzapean eta Galiziako Orkestra Sinfonikoaren laguntzarekin. Abonu-denboraldiaren amaiera zen orkestrarentzat eta coruñarrak hirira ur-hodiak sartu zituzteneko mendeurrena ospatzen ari ziren. Bonbazia handian ospatu zuten gertaera hau coruñarrek, kontzertua Opera Jauregian izan zen eta sarrerengatik ez zuten prezio sinboliko bat besterik ordaindu behar izan: 35 euro-zentimo. Bestalde, Orfeoiak detaile txiki bat izan zuen anfitrioiekin eta Prestigek eragindako marea beltzak kaltetutakoentzako diru-laguntza bat eman zion Coruñako alkateari, Francisco Vazquezi.


   
El coro inició el mes de mayo con el denominado “concierto del agua” en el que interpretó el Stabat Mater de Dvorak en A Coruña, dirigido por Víctor Pablo Pérez al frente de la Sinfónica de Galicia. Era el cierre de la temporada de abono para la orquesta y los coruñeses celebraban el centenario de la conducción de agua a la ciudad. El festejo fue a lo grande, en el Palacio de la Ópera, con unas entradas simbólicas al precio de 35 céntimos de euro. Por su parte, el Orfeón tuvo un detalle con los anfitriones a través del ofrecimiento de una ayuda económica realizada al alcalde de A Coruña, Francisco Vázquez, destinada a los afectados de la marea negra provocada por el Prestige.
El Palacio de la Ópera, que cuenta con un aforo de 1.800 personas, se llenó por completo las noches del 2 y 3 de mayo. El primer concierto fue presidido por el alcalde, Francisco Vázquez, que momentos antes de su inicio, en un acto cerrado al público, recibió el ofrecimiento del presidente del Orfeón, José María Echarri. En el acto también estuvieron presentes los directivos cantores. Con el título de “Brillante clausura en Galicia”, el periódico La Razón destacó que quién mejor que el Orfeón para cantar esa obra coral desde su inicio y para musitar “ese Virgo virginum
praeclara de tenue acompañamiento orquestal” y para atacar “en forte los agudos del tiempo final sin perder afinación”.
En Mundo Clásico resaltaron los pianísimos del coro, “que sonaron como un arroyuelo de cristal capaz de convertirse en río caudalosísimo en los fortissimi”.
Víctor Pablo contó para estas dos ocasiones con los solistas Eva Urbanova (soprano), Ildiko Komlosi (contralto), Valentin Prolat (tenor) y Zdenek Plech (bajo).

Premio extraordinario
Mi relación con el Orfeón Donostiarra viene de antiguo. No puedo olvidar la perseverancia de Juan Gorostidi en llevarme a participar en algunos ensayos, en los que recuerdo que cantamos la Novena de Beethoven además de otras obras de carácter popular. Llegué incluso a participar en un viaje a Madrid.

Más tarde con Antxon Ayestarán colaboré en varios conciertos en los que montamos la Misa Benedicta de Garbizu que ofrecimos en Santa María y el Buen Pastor. Recuerdo también alguna Salve del 14 de agosto y otras actuaciones en la Bien Aparecida de Santander. De todas formas no podré olvidar el día que inauguré mi órgano positivo en el Teatro Principal de San Sebastián, cantando el Gloria de Vivaldi, con aviso de bomba incluido y la ayuda de varios orfeonistas transportando este instrumento que justo acababa de llegar para este concierto.


Esta relación mía con el Orfeón que después continuó en otros aspectos, se ha visto reforzada últimamente con el Premio a la Investigación que recibí hace unos meses, premio convocado por el Orfeón Donostiarra y la Universidad del País Vasco por el trabajo titulado "La organería romántica en el País Vasco y Navarra (1856-1940)". Este galardón acaba de ser refrendado con el Premio Extraordinario que me ha otorgado la Universidad de Barcelona.

Han sido muchos años de colaboración y de admiración hacia todos vosotros, colaboración que espero se prolongue muchos años más.
Un abrazo.
Esteban Elizondo
Organista