BOLETIN TRIMESTRAL DE DIVULGACION DE NUESTRA ACTIVIDAD
2003  MARZO MARTXOA Nº21 zk.
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Poder de Convocatoria

Madrilgo Auditorioa zeharo beteta zegoela, Orfeoiak joan zen martxoaren 29an zoragarri interpretatu zuen Rossiniren Petite Messe Solenelle. Sáinz Alfaroren zuzendaritzapean,
piano eta harmoniumerako bertsioak oso une ederrak sortu zituen, fugetan bereziki. Izan ere, eliz obra hau Orfeoiaren errepertorioan dago 1982az geroztik eta 43 aldiz interpretatu du dagoeneko.


El coro y los solistas reciben los aplausos del público madrileño.

Con el Auditorio de Madrid completamente lleno, la Petite Messe Solennelle de Rossini que interpretó el Orfeón el pasado 29 de marzo, sonó de forma brillante. La versión para piano y armonio dirigida por Sáinz Alfaro creó momentos muy bellos, sobre todo en las fugas. No en vano esta obra sacra forma parte del repertorio del Orfeón desde 1982 y la ha interpretado en 43 ocasiones.

Las apariciones del Orfeón en Madrid son siempre bien acogidas y este XXX Ciclo de Grandes Autores e Intérpretes de la Música organizado por la Universidad Autónoma ha sido un buen ejemplo. El periódico La Razón destacó que el regreso del coro "nos sabe a poco" y se preguntaba que, a pesar de la media docena de coros profesionales que funcionan en la capital, el Orfeón “podría recibir más invitaciones que esa única anual de los últimos tiempos”.
La nueva aparición madrileña, según recoge el mismo diario, ha sido para interpretar una obra nada fácil, aunque parezca lo contrario". Cata-logada como una de las cumbres de la música romántica religiosa, Sáinz Alfaro la considera "un atrevimiento del compositor, que dijo haberla escrito con perdón de Dios".
El mismo diario señaló que "no es una obra en la que el coro sea el protagonista,
puesto que lo son los solistas. Sin embargo, el Orfeón sí que lo fue. Los ochenta y dos coralistas se colocaron en disposición muy abierta y ello benefició el sonido. Rodearon al cuarteto solista y dio gusto cuando elevaban sus voces sobre él. Perfectos en afinación, glorioso el color y la claridad de todas las cuerdas, así como su desenvoltura en los ataques".
Patxi Aizpiri al piano y Gerardo Rifón, con un órgano positivo recién estrenado, fueron impecables. El cuarteto de solistas estaba formado por Inmaculada Egido (soprano), Lola Bosón (contralto), Mikeldi Atxalandabaso (tenor) y Jesús García Aréjula (bajo).
Entre los asistentes se encontraban incondicionales del Orfeón como Ángel Gabilondo, rector de la Autónoma, Antón García Abril, autor de la cantata Lurkantak compuesta para conmemorar el centenario del coro y otros socios y amigos que habían conseguido semanas antes las codiciadas entradas agotadas al poco tiempo de ponerse a la venta.

Ale honetan / En este número

Arturo Reverter
Conciertos para socios y amigos
Zaindariaren eguna
El Orfeoi Txiki solidario
Carmina Burana, la obra más interpretada por el Orfeón en 2002
Ciclo de conferencias
Txikienek euren artea erakutxi ziguten

Nuevas voces



Finalista de los Grammy

El Orfeón Donostiarra quedó finalista en la última edición de los Premios Grammy, uno de los galardones más importantes y prestigiosos de la industria discográfica. Junto con el Premio Mundial del Disco (MIDEM) que se celebra en Cannes. El coro vasco resultó elegido en la modalidad de mejor disco de música coral, junto a competidores de tanto peso como el Coro de la Sinfónica de Atlanta, la mítica agrupación americana tantos años dirigida por Robert Shaw, nominada con dos candidaturas (la Sinfonía
nº 1 –Sinfonía del Mar– de Ralph Vaughan Williams, que finalmente se alzó con el premio, y Carmina Burana de Carl Orff al mando de Donald Runnicles), Philippe Herreweghe con la Chapelle Royale en su nuevo registro de la Pasión según San Juan de Bach, o Valery Gergiev al frente de las fuerzas del Kirov de San Petesburgo en la nueva visión de esta magna obra bachiana debida a la compositora rusa Sofía Gubaidulina.
El Orfeón Donostiarra optaba con su segunda versión discográfica del Requiem de Verdi (la primera, también para EMI, fue realizada en Toulouse con Michel Plasson y una estupenda pareja femenina, Julia Varady y Felicity Palmer). La nueva, magníficamente grabada en vivo en la incomparable Philharmonie de Berlín, está dirigida con una enorme fuerza por Claudio Abbado, con la emoción de tratarse de una de sus últimas actuaciones como titular de la Filar-mónica de Berlín, y cuenta con un cuarteto de grandes estrellas que incluyen el tenor Roberto Alagna y la soprano Angel Gheorghiu, junto a la ascendente mezzo Daniela Barcellona y el bajo Julian Konstantinov. Una excelente publicación que viene a enriquecer decisivamente la ya
de por sí excelente discografía del conjunto
donostiarra.
Rafael Banús
Crítico música