Gracias al maestro Juan Gorostidi, sucesor de Esnaola, el coro conoce la influencia de grandes directores nacionales y extranjeros, y actúa en los principales festivales internacionales de Europa. Hay que destacar la ampliación del repertorio, que se extiende en este periodo al campo de la zarzuela y la ópera.
Entre las numerosísimas actuaciones a lo largo de los treinta y nueve años ininterrumpidos, resaltan los siguientes conciertos a capella dirigidos por el mismo Gorostidi y los conciertos sinfónico-corales:
• Grand Messe des Morts, de
Hector Berlioz, en la catedral de Burdeos, dirigida por Charles Munch. (
1951).
• Concierto polifónico bajo la dirección de Leopold Stokowsky en el Santuario de San Ignacio de Loyola. (
1951).
• Ein Deustches Requiem de
Johannes Brahms, en el Théâtre des Champs-Elysées de París, dirigidos por Ataulfo Argenta. (
1957).
• La Atlántida de
Manuel de Falla, en el Festival Internacional de Edimburgo, bajo la dirección de Igor Markevitch con la London Symphony Orchestra. (
1962).