El próximo sábado, la Sinfónica de Bilbao y el Orfeón Donostiarra, bajo la dirección de Juanjo Mena, volverán a coincidir en un concierto que tendrá lugar en el Palacio de Festivales de Santander con el mismo programa que ofrecieron a principios de mes en Madrid y Salamanca: el Stabat Mater de Arriaga, una de sus obras más difíciles de interpretar, y el Réquiem de Mozart. Como solistas intervendrán Milagros Poblador (soprano), Maite Arruabarrena (mezzosoprano), Luis Dámaso (tenor) y Miguel Ángel Zapater (bajo), cuatro grandes figuras de la lírica actual española. En la primera parte, la orquesta interpretará en solitario la obra Música para un funeral masónico de Mozart. Con este programa se pretende recordar a dos grandes músicos nacidos con medio siglo de diferencia: Mozart hace 250 años y Juan Crisóstomo Arriaga hace 200 años.
Este tercer concierto que la Sinfónica de Bilbao y el Orfeón Donostiarra ofrecen conjuntamente este año posee el atractivo de estar conducido por Juanjo Mena, gran conocedor del compositor bilbaíno, cuyas obras ha dirigido con distintas orquestas en Noruega, Francia, Chile, Italia y Estados Unidos. En el año en que se cumplen los dos siglos de su nacimiento, Mena considera fundamental que exista una edición "seria, sólida, crítica y severa de su música".
Para el Orfeón, el Stabat Mater de Arriaga es la última incorporación a su amplio repertorio de obras corales. Sin embargo, el coro viene interpretando el Réquiem de Mozart desde 1943 y lo ha hecho con directores como Leopold Hager, Edmon Colomer, Hans Graf o Jesús López Cobos, entre otros.
Este concierto, con el que también se celebra en Santander el Año Jubilar Lebaniego, ha creado gran expectación en la ciudad y las entradas están agotadas desde hace un mes. Las 1.670 localidades con las que cuenta la Sala Argenta del Palacio de Festivales se vendieron a los pocos días de haberse puesto a disposición de l público, en taquilla y en internet.
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