| Mahler tardó seis años
en componer su Sinfonía nº 2, que se conoce también
por el nombre de su último movimiento,"Resurrección".
Fue interpretada por primera vez de forma íntegra por la Filarmónica
de Berlín con coro y solistas el 13 de diciembre de 1895 en
la capital alemana. Desde 1924 se han grabado 112 versiones de ella.
Batutas como la de Leonard Bernstein, Zubin Mehta, Lorin Maazel, Jesús
López Cobos, entre otras, han editado esta sinfonía
que tardó varios años en ser reconocida como la obra
más representativa de Mahler.
El primero de sus cinco movimientos, compuesto en 1888, tuvo durante
algunos años una existencia independiente bajo el título
de "Todtenfeier" (ceremonia fúnebre) como poema
sinfónico. El verano de 1892 Mahler acabó el segundo,
tercero y cuarto movimiento pero aún le quedaba el final,
que él quería fuera apoteósico. Para imprimirle
más grandiosidad incorporó la parte coral, al igual
que Beethoven en su Novena Sinfonía. La ceremonia
fúnebre dedicada al director Hans von Bülow, que se
celebró en febrero de 1894 le inspiró la conclusión
del Juicio Final y la Resurrección cantada por un coro
que representa los santos y bienaventurados. |