La Orquesta de la Residencia de La Haya, que cumple este año sus cien años de vida, está celebrando su centenario con una serie de conciertos que culminarán con la gira que junto al Orfeón Donostiarra va a emprender esta semana por Holanda. Las dos formaciones musicales, bajo la batuta del director Jazap van Zweden, ofrecerán cuatro conciertos al público holandés con la Misa de Requiem de Verdi como plato fuerte. La Haya, Utrech y Ámsterdam son las ciudades elegidas para esta gira que se desarrollará entre los días 18 y 21 de noviembre.
Orquesta centenaria
La Residentie Orkest fue fundada en 1904 por Henry Viotta -su primer director- y en pocos años la orquesta fue dirigida por batutas del prestigio de Richard Strauss, que en 1911 la dirigió en varias representaciones operísticas. Los sucesivos directores siguieron ampliando un repertorio clásico, romántico y contemporáneo. Igor Stravinski, Maurice Ravel y Paul Hindemith fueron otros maestros que se pusieron al frente de la orquesta en las primeras décadas. Más tarde lo hicieron Leonard Bernstein, Bruno Maderna, Pierre Boulez y John Cage, entre otros.
Durante los años 90 su director artístico fue el soviético Evgenii Svetlanov, que le imprimió su propio carácter hasta el punto de que se calificó a la Residentie Orkest como "la mejor orquesta rusa fuera de Rusia". A partir de septiembre de 2000 está bajo la dirección del holandés Jaap van Zweden.
Jaap van Zweden debutó como director en 1995. Ha realizado giras por Holanda, Austria, Francia, Alemania, Argentina, Japón y Estados Unidos con distintas orquestas como la Salzburg Mozarteum, la Orquesta de Cámara de Israel y la Orquesta de Cámara de Japón. De 1997 a 1998 fue el director principal de la Orquesta del Este, a la que dirigió en veinte conciertos en América, incluido uno en el Carnegie Hall. En los últimos años ha dirigido a la Filarmónica de Buenos Aires, la Sinfónica de Moscú, la Sinfónica de San Luis, la Filarmónica de Rótterdam y la Filarmónica de Londres.
Un Requiem glorioso
El Requiem de Verdi, obra cima de la música italiana del siglo XIX, forma parte del repertorio del Orfeón desde hace muchos años. Los orfeonistas conocen esta partitura con todos sus matices porque la han interpretado en numerosos escenarios y con distintos directores como Michel Plasson, Lawrence Foster, Rafael Frühbeck de Burgos, Fabio Luisi, V. Sutej, Daniele Gatti, Víctor Pablo y Claudio Abbado, entre otros.
De la mano de este último maestro el Orfeón obtuvo uno de sus éxitos internacionales más rotundos de los últimos años, junto a la Filarmónica de Berlín. Fueron dos conciertos interpretados en la capital alemana en enero de 2001 que quedaron plasmados en un CD que fue nominado en la categoría de "mejor actuación coral" de los premios Grammy. En los dos conciertos y en el disco, el coro vasco compartió protagonismo con el coro de la Radio Sueca y el coro de Cámara Eric Ericson, además de los solistas Angela Georghiu (soprano), Daniela Barcellona (alto), Roberto Alagna (tenor) y Julian Konstantinov (bajo).
Creada en recuerdo de su amigo, el novelista y poeta Alejandro Manzoni, Verdi combinó lo sinfónico-coral y lo operístico, lo litúrgico y el carácter teatral en esta composición que ha sido definida como "agnóstica, dramática y popular". No es, pues, una música dedicada a difuntos al uso. Prueba de ello es que se estrenó el 22 de abril de 1873 en la iglesia de San Marcos de Milán y tres días después se interpretó en la Scala de Milán.
Los cuatro conciertos de Holanda
- Día 18, a las 20:15
, concierto en la sala Dr. Antón Philipszaal de La Haya
- Día 19, a las 20:15
, concierto en la sala Muziekcentrum Vredenburg de Utrech
- Día 20, a las 20:15
, concierto en la sala Dr. Phiipszaal de La Haya
- Día 21, a las 14:15
, concierto en la sala Concertgebouw de Amsterdam
Solistas:
Julia Isaev (soprano). Danielle Halbwachs, soprano ( cantará el día 20). Fue miembro de la Ópera Estatal de Hamburgo durante la temporada 1997-98, donde tuvo oportunidad de interpretar numerosos papeles operísticos que continuó en la temporada 2000-2001. Alcanzó prestigio internacional con el rol de Elisabeth en una nueva producción de "Don Carlo" bajo la dirección de Ingo Metzmacher. Carolyn Sebron, mezzosoprano norteamericana, cantó con el Orfeón en la Quincena Musical de 2001 el Requiem de Verdi bajo la dirección de Daniele Gatti. Marius Brenciu, tenor rumano, ganador del Concurso de Canto "Cardiff Singer of the World" hace algunos años. Franck Van Aken, tenor ( cantará el día 20). Robert Holl, bajo. Está considerado como uno de los mejores cantores de lieder de nuestros tiempos, sobre todo del repertorio alemán -especialmente Schubert- y del repertorio ruso. Varias de sus propias composiciones han sido editades en Cds. Desde 1986 es anfitrión de su propio festival en Austria, denominado "Semanas Románticas de Schloss Grafenegg" y es director artístico de varios "Schubertiade" en Holanda y Austria. Desde 1989 es profesor de Lied y Oratorio en la Universidad für Musik und Darstellende Kunst de Viena.
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