El Orfeón Donostiarra se desplazará a Toulouse para ofrecer el Jueves
Santo un concierto junto a la Orquesta del Capitolio de la ciudad
gala, en el que interpretarán la Sinfonía nº 2, Resurrección, de Mahler,
bajo la dirección del maestro Joseph Swensen. La espléndida sala "Halle
aux grains", antiguo mercado de cereales, será el escenario en el
que coro y orquesta interpretarán de nuevo esta obra que ya abordaron
en 1996 de la mano de Michel Plasson y que forma parte del repertorio
del Orfeón desde 1979. Para el Orfeón, las actuaciones en Toulouse
siempre son bien acogidas, gracias a la estrecha relación que se ha
creado con esta ciudad francesa y con la Orquesta del Capitolio de
Toulouse, con la que ha compartido escenarios, grabaciones y galardones
desde hace 31 años.
En 1985 el Orfeón recibió la Medalla de la Ciudad de Toulouse y al
año siguiente el coro decidió nombrar Socios de Honor a su director
titular Michel Plasson y a la orquesta, "por toda la trayectoria artística
que tanto nos ha enriquecido y en la que tanto hemos disfrutado, en
agradecimiento a su valiosa y amistosa prestación". La intervención
del coro en esta obra que Mahler la empezó a crear en 1888, se concentra
en el quinto movimiento y, aunque breve, requiere dominar los pianísimos,
los crescendos y los fortes, algo a lo que el Orfeón está habituado
y que el centenar de cantores que se desplazarán a Toulouse tendrán
ocasión de demostrar. El primero de sus cinco movimientos tuvo durante
algunos años una existencia independiente bajo el título de "Todtenfeier"
(ceremonia fúnebre) como poema sinfónico.
El verano de 1892 Mahler acabó el segundo, tercero y cuarto movimiento
pero aún le quedaba el final, que él quería fuera apoteósico. Para
imprimirle más grandiosidad incorporó la parte coral, al igual que
Beethoven en su Novena Sinfonía. La ceremonia fúnebre dedicada al
director Hans von Bülow, que se celebró en febrero de 1894 le inspiró
la conclusión del Juicio Final y la Resurrección cantada por un coro
que representa los santos y bienaventurados. Fue estrenada de forma
íntegra por la Filarmónica de Berlín con coro y solistas el 13 de
diciembre de 1895 en la capital alemana y transcurrieron varios años
hasta ser reconocida como la obra más representativa de Mahler. Desde
1924 se han grabado 113 versiones de ella.
Claudio Abbado la tiene registrada cuatro veces con formaciones musicales
diferentes: la última, con la Orquesta del Festival de Lucerna y el
Orfeón Donostiarra, grabación realizada durante el certamen de la
ciudad suiza en 2003, de la que también se ha editado un CVD. El Orfeón
la ha cantado en 32 ocasiones con distintos maestros y orquestas.
La última, en 2003 con Claudio Abbado y la Orquesta del Festival de
Lucerna, cuya versión fue registrada en CD y en DVD.
Otras batutas que se han puesto al frente del coro para dirigir esta
sinfonía han sido las de Zubin Metha, Lorin Maazel, Rafael Frühbeck
de Burgos, Miguel Ángel Martínez o Víctor Pablo Pérez. El director
estadounidense Joseph Swensen, titular de la Scottish Chamber Orchestra
y de la National Orchestra de Gales, con el que nunca antes ha cantado
el Orfeón, será el encargado de dirigir el concierto del jueves, 24,
que dará comienzo a las 20:30 horas. |