El Orfeón participa en las tres representaciones de la ópera de Verdi "Un ballo in maschera", dirigida por Jesús López Cobos, que la Quincena Musical pone en escena los días 16, 18 y 20 de agosto. En la rueda de prensa que se celebró el viernes pasado en Donostia, el maestro declaró que "cuando hace tres años se decidió escenificar esta ópera en el Kursaal, puse la condición de que interviniera el Orfeón y así ha sido". Esta versión, que cuenta con el director de escena Werner Schroeter, también presente en la rueda de prensa, no se representó hasta hace dos o tres décadas, ya que Verdi se encontró con problemas de censura al reflejarse en la obra hechos reales den torno al asesinato del rey de Suecia Gustavo III.
Esta versión original, según López Cobos, tiene mucha más fuerza en cuanto a los personajes y posee "un lirismo extremo, en el que la comedia asesina a la tragedia y viceversa". Por su parte, Schroeter la calificó como "pura y nihilista". La puesta en escena del Kursaal está libre de grandes decorados y efectos especiales, lo cual contribuye a realzar a los personajes y a su estado anímico. "Esto lo agradecemos mucho los músicos -añadió López Cobos- ya que así se consigue un equilibrio entre lo que el público debe escuchar y ver".
Patxi Aizpiri, subdirector del Orfeón, que ha preparado al coro para esta obra, resaltó lo complejo y atractivo que supone para los orfeonistas un reto de esta envergadura. "Nosotros estamos habituados a interpretar conciertos sinfónico-corales, en una posición estática, con la partitura delante, y para esta ópera se han tenido que aprender hasta algunos pasos de baile". A esta dificultad hay que añadir que el coro era la primera vez que se enfrentaba a esta obra.
Además de la Orquesta de Euskadi, esta versión está protagonizada por los solistas Francisco Casanova, Vassily Gerello, Ana María Sánchez, Elena Zaremba, Ofelia Sala, Mario Valdivielso, Alfonso Echeverría, Zdenek Plech e Igor Peral.
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