Sabroso combinado Donostiarra - Argentino - Vienés
Zailtasun handiko musika-koktela prestatu zuten: Zarzuelen eta opera-koroen atalekin osaturiko konbinatu bat, Vienako Sinfonikoarekin eta Orfeoiarekin batera egina, Argentinako maisu batek prestatua eta Vienako Musikverein-go Zilarrezko Aretoan zerbitzatua. Orkestrak ez zituen horrelako partitura “kastizoak” sekula jo, eta Vienako entzuleak ere ez zeuden horretara ohituak, baina programa horrekin bete-betean asmatu zuten, eta Orfeoiak sekulako arrakasta izan zuen izen handiko eszenatoki horretan.

El cóctel musical era todo un desafío: un combinado de fragmentos de zarzuelas y coros de óperas con la Sinfónica de Viena y el Orfeón, mezclado por un maestro argentino y servido en la
vienesa Sala Dorada del Musikverein. La orquesta, familiarizada con los lieder de su compatriota Schubert, con los valses y polcas de los Strauss y con un repertorio de obras de compositores
europeos, se supone que nunca había interpretado zarzuelas.

El público austriaco tampoco las conocía o, al menos, no forman parte de su cultura musical. Es verdad que una parte de los espectadores eran españoles y su entusiasmo contagió en buena medida al resto del público -un grupo de 60 personas viajó desde Gipuzkoa para apoyar al Orfeón-. También es cierto que en la segunda parte del programa se escucharon fragmentos
más internacionales, de autores como Bizet, Verdi, Borodin, Prokofiev y Mascagni. El caso es que el Orfeón estuvo magnífico y ahora ya puede presumir de haber cantado en la cuna de la
música clásica con una de las orquestas de mayor tradición del mundo.

Los vieneses desgranaron en solitario las notas del Preludio de El Bateo de Chueca. En el Coro de repatriados, de Gigantes y Cabezudos de Caballero lo cantaron las voces graves del Orfeón
y la del tenor valenciano Mario Cerdá. A continuación vinieron Petenera de La Marchenera de Moreno Torroba, con la intervención de todas las voces del Orfeón y con la soprano Elena Barbé;
El Saboyano de Luisa Fernanda, de nuevo con Mario Cerdá; el Coro de Bohemios de Bohemios de Vives con la incorporación del bajo-barítono Jesús García Aréjula; Ensalada madrileña, de
Don Manolito de Sorozabal y los Coros de Niñeras de Agua, azucarillos y aguardiente de Chueca completaron esta primera parte que finalizó con la Jota de La Dolores de Bretón, de nuevo
con Mario Cerdá como solista.

La segunda mitad del programa se reservó para los fragmentos de óperas que el Orfeón tiene incorporados a su repertorio y que resultaron más conocidos para el público del Musikverein. La
orquesta interpretó en solitario el Preludio de Carmen de Bizet. El coro se incorporó en Habanera con Ainhoa Zubillaga como solista. De esta misma ópera se habían elegido Couplets, con
García Aréjula como solista, y Marche et choeur. De La Traviata de Verdi se interpretaron el Coro de Zingarelle y el Coro di Mattadori Spagnoli; de Aida, el Gloria all’Egitto y se continuó con
Danzas Polovsianas de Príncipe Igor de Borodin y Fiel of the Dead de Alexander Nevsky de Prokofiev con Ainhoa Zubillaga como solista. El programa terminaba con Preghiera de Cavalleria
Rusticana de Mascagni, con la soprano Elena Barbé, pero coro y orquesta obsequiaron a los asistentes con la pieza vasca Maite de Sorozabal.

Tras el concierto, el embajador Juan Manuel de Barandica ofreció una recepción en el hotel Imperial a la que acudieron numerosos invitados que habían asistido al concierto, entre ellos
el senador Xabier Albistur y la consejera de Cultura del Gobierno Vasco, Miren Azkarate, quien se mostró muy contenta de haber sido testigo del éxito del Orfeón ante un público exigente y entendido.

Noticias en imágenes(Fotos: Juantxo Egaña)
El Orfeón y el Orfeoi Txiki, junto a la Orquesta Sinfónica y Coro de la
Radio Colonia-WDR, participaron en la clausura de la Quincena Musical con la interpretación de la ópera Otello en versión concierto, dirigida por S. Bychkov.

El director y el cuadro de solistas.
Con la Orquesta de París y C. Eschenbach a la batuta, el coro interpretó a Brahms en otro concierto de la Quincena Musical.

En las imágenes, un momento del concierto y el maestro saludando al coro.
El ensayo general en el Musikverein.
Orfeoi Txikiak Haizearen Orraziaren inaugurazio ofizialean parte hartu zuen; Txillidaren obra hori orain hogeita hamar urte jarri zuten bertan.