| 110 AÑOS CON LA MÚSICA CORAL
 |
Vienan izandako
arrakastaren ondoren
(Andante honetako
orrietan ematen dizuegu
horren berri) Orfeoiak
gogo handiz egingo ditu
beste bi kontzertu, 110
urteko bere ibilbide artistikoa
ospatzeko.
Estatu
osoan oihartzuna izango
duen emanaldi bat egingo
du, urriaren 11n, Madrilgo
Teatro Real antzokian,
Madrilgo Sinfonikoarekin
batera eta López Cobosen
zuzendaritzapean, eta
beste kontzertu bat,
berriz, Anoetako Belodromoan,
urriaren 27an. |
Tras la exitosa actuación internacional de Viena, de la que se informa en las páginas
de este Andante, el Orfeón afronta con ánimo los otros dos conciertos con los que
celebrará sus 110 años de vida artística. Lo hará con una actuación de repercusión
estatal, que tendrá lugar el 11 de octubre en el Teatro Real de Madrid, junto a la
Sinfónica de Madrid y bajo la dirección de López Cobos, y con otra a nivel local, en
el Velódromo de Anoeta, el 27 de octubre.
El coro ha elegido Madrid, ciudad con la que ha estado muy vinculado a lo largo de
su historia, para festejar su 110 cumpleaños. Además, se da la coincidencia de que
el Teatro Real celebra el décimo aniversario de su reinauguración, en la cual
intervino el Orfeón con La vida breve de Falla interpretada y representada en seis
conciertos consecutivos. En el del 11 de octubre se podrán escuchar el Stabat
Mater de Rossini y el Te Deum de las Pezzi Sacri de Verdi. Como solistas intervendrán
Carmela Remigio (soprano), Silvia Tro Santafé (mezzo), Antonio Siragusa
(tenor) y Marco Vinco (bajo-barítono). El concierto, que comenzará a las 20:30 horas,
será retransmitido en directo por radio Clásica de RNE.
El 27 de octubre, el Velódromo donostiarra de Anoeta se transformará en auditorio
y dará cabida a más de 5.000 personas que podrán disfrutar de un programa
variado, con Carmina Burana, de Carl Orff, como plato fuerte y una selección de
obras del folklore vasco e internacional que serán interpretadas por el coro acompañado
del Orfeoi Txiki, el Orfeoi Gazte y la Orquesta Aniversario, creada para la
ocasión e integrada por músicos de distintas orquestas. Los solistas Rocío Martínez
(soprano), Luis Sintes (barítono) y Carlos Mena (contratenor) completarán el cuadro
vocal. Este concierto de carácter popular, que será dirigido por Sainz Alfaro, constituirá
un regalo que el coro ofrecerá a su ciudad y a toda Gipuzkoa.
MOMENTOS MÁGICOS

Ainhoa Zubillaga, Jesús -
García Aréjula eta Elena -
Barbé orfeoiko kideek
eta Mario Cerdá
valentziar tenoreak osaturiko
bakarlarien laukoteak
abestu zuen
Musikverein-go kontzertuan.
Horrelako aukerak
oso gutxitan sortzen
direla jabeturik, beren
esperientziaren berri
ematen digute, Vienako
Sinfonikoarekin eta
Anzolini maisuarekin
batera jardun ondoren.
Los orfeonistas Ainhoa Zubillaga, Jesús García Aréjula y Elena Barbé formaron, junto al tenor valenciano Mario Cerdá, el
cuarteto de solistas que intervino en el concierto del Musikverein. Conscientes de que oportunidades como éstas no
surgen habitualmente, relatan sus impresiones después de haber compartido escenario con la Sinfónica de Viena y el
maestro Anzolini.
La mezzo Ainhoa Zubillaga reconoce estar todavía “en una
nube”, días después de regresar de Viena. “Ha sido un viaje
maravilloso en todos los sentidos y por el que me siento enormemente
agradecida. Me he sentido reconocida desde el primer
momento por los miembros de la orquesta y muy especialmente
por su concertino, así como por el público, mis compañeros del
Orfeón y la crítica”. La Sala Dorada formará parte de sus mejores
recuerdos artísticos. “La reacción del público tras la habanera de
Carmen ya fue fantástica, pero lo que se produjo tras el Nevsky
fue uno de esos momentos mágicos que rara vez suceden… el
público, conmovido, quedó paralizado unos segundos y mantuvo
un respetuoso silencio para romper finalmente en una increíble
ovación… ¡Y eso ocurrió nada menos que en el Musikverein!”.
Desde el ensayo general de la mañana le impactó la acústica de
la sala: “Implementa lo que tú le das, notas que la voz corre por
todos los rincones”.
Para el currículo de Ainhoa, que “oficialmente” es orfeonista
desde 1986 pero que colaboró, por primera vez, en el Parsifal de
1981, esta experiencia le da ánimos para seguir luchando: “El
camino que estoy recorriendo no es fácil pero tengo claro que
seguiré esforzándome y compaginando mi carrera de solista con
el Orfeón hasta donde pueda. Cada vez tengo más compromisos
pero el coro me aporta mucho: tengo muy buenos amigos dentro
y me permite cantar con los más grandes, directores, solistas y
orquestas”.
También Jesús García Aréjula, que pertenece al Orfeón desde
1979, está satisfecho por su intervención en Viena. “Creo que la
Sala Dorada es la primera plaza musical de Europa y es de
agradecer que el Orfeón haya contado conmigo para su presentación
en este escenario tan codiciado. Tengo entendido que el
90% de los cantantes consagrados terminan su carrera sin haber
pisado esta sala. Cuando entré en ella me pesaba muchísimo la
historia y pensar que tenía que cantar ante un público tan entendido como el vienés me produjo una fuerte carga de tensión que
tuvo su contrapartida porque todo salió muy bien. A pesar de que
la mitad del repertorio era ajeno a la orquesta, los músicos de la
Sinfónica de Viena lo llevaron con eficacia y hasta cierta gracia,
supieron acoplarse incluso al Maite del final, que tocaron a vista.
El maestro supo sacar adelante el concierto, a pesar de que para él también las zarzuelas eran desconocidas”.
Para la soprano Elena Barbé, que lleva cantando en el Orfeón
desde 1999 y desde hace seis se prepara a fondo para un futuro
como profesional del canto, actuaciones como la de Viena le dan
fuerzas para concentrarse en esta difícil carrera que ha emprendido.
“El apoyo que he recibido tanto de mis compañeros del
Orfeón como de los miembros de la orquesta ha sido vital para
poder enfrentarme a este reto. El hecho de compartir escenario
con músicos de esa talla te permite vivir una experiencia
increíble, pero también exige una mayor responsabilidad. Se
supone que tienes que ofrecer algo nuevo, de tu cosecha, cosa
que aún es más complicada en el Musikverein”. Confiesa que
antes de salir al escenario se puso nerviosa. “Impone saber que
además del nivel de los músicos estás ante un público habituado
a patear si no le gusta lo que ha escuchado. Allí, cada aplauso
cuenta”.
“Ha sido un concierto que no se me va a olvidar”, ha señalado
Mario Cerdá, el único de los cuatro solistas que no pertenece al
Orfeón. Este valenciano, que vive en Donostia desde hace un año
ha disfrutado mucho con la experiencia, “con el viaje, la
convivencia, el momento y la sala, que te da respeto pero
también te da ganas. Ha sido mi debut en Europa y me siento de
lo más afortunado. Ahora tengo que mantener los pies en el
suelo”. Del Orfeón destaca su calidad humana y de la orquesta y
el maestro dice que han sido “espectaculares”. El tenor se ha
sentido “como en casa” con esas cien personas con las que ha
contactado y ahora sabe que tiene un montón de amigos.
|
|
|
|
Ale honetan
En este número |
|
|
NUESTRA MEJOR MÚSICA
Cualquier persona que conozca un poco la
realidad de esta ciudad sabe que Viena es
sinónimo de música, la cual fluye por sus calles
y se disfruta en sus incontables salas, teatros de
ópera, palacios e iglesias como un precioso bien
cultural custodiado y respetado por todos. A
pesar de su reducido tamaño, pocas capitales
en el mundo poseen la extraordinaria oferta
musical de Viena, enriquecida desde hace tres
años con el Festival de Música Española creado
por esta Embajada con el fin de dar a conocer
nuestra mejor música y a nuestros más afamados
intérpretes entre el muy exigente público
austriaco.
Pero cuando ideamos este festival no imaginamos
que llegaríamos a reunir en una de las salas
más prestigiosas del mundo a dos de las instituciones
musicales más arraigadas y de mayor
proyección internacional: nuestro Orfeón
Donostiarra y la Orquesta Sinfónica de Viena,
bajo la batuta del maestro Anzolini. Una experiencia
inolvidable para los casi 2.000 afortunados
que pudimos asistir a este concierto y que tanto
ha contribuido a reafirmar el prestigio de la
música española y del festival en el concurrido
panorama musical vienés. Estoy convencido de
que en este exitoso estreno se han tejido los
vínculos necesarios para asegurar el pronto
regreso del Orfeón a esta gran capital de la
música. Y para todos nosotros fue un motivo de
especial felicidad haber podido participar en los
actos de celebración del 110 aniversario de la
creación del Orfeón. ¡Muchas felicidades!
Juan Manuel de Barandica y Luxán
Embajador de España en Viena |
|