Víctor Pablo Pérez
“El Orfeón juega con la ventaja
de la entrega de sus componentes”



Orfeoiko kideek bihotzez egiten dute guztia eta teknika handiz ematen dute.
Orfeoia gehienetan zuzendu duen maisuetako bat da. Orfeoiaren eboluzioa eta aldiak ongien
ezagutzen dituena da, orain dela hogei urte izan zuen lehen hitzordu artistiko hartatik. Apirilean
Galiziako Sinfonikoa eta berriz ere Orfeoia zuzenduz, Víctor Pablok Brucknerren Meza Fa tonuan
burutu zuen, asko maite dituen bi agertokitan: Coruñako Operaren Jauregian eta Cuencako
Entzunaretoan. Azkeneko horretan egiten da, hain zuzen ere, erlijio-musikaren astea.

Hace casi un cuarto de siglo que el director burgalés estableció contacto con el Orfeón a través de Antxón Ayestarán. El Requiem de Brahms fue la primera obra que dirigió al coro, junto a la Sinfónica de Asturias, versión que Ayestarán no llegó a escuchar porque le sorprendió la
muerte en medio de aquel proyecto que se gestó en la sede de la calle Arrasate. Desde entonces, el Orfeón ha compartido con él y con distintas orquestas infinidad de conciertos,
giras y éxitos.

- ¿Cómo ve al coro en la actualidad?

He constatado la renovación generacional tan impresionante que se ha dado en los últimos años, que empezó con las sopranos y luego se ha producido en todas las secciones. Creo que un 80% de los orfeonistas que conocí hace 25 años ya no está y la tarea que le queda al coro es
consolidar ese cambio. Técnicamente la preparación individual actual es mejor, en cuanto a que la lectura de las obras es más ágil.

Hoy en día la competencia es muy fuerte, existen cinco grandes coros entre los de la Comunidad de Madrid, Valencia y el de Cámara del Palau, pero en Verdi, Bruckner, en repertorio que exige un fuerte protagonismo coral, el Orfeón sigue siendo un gran especialista.

Frente a los coros profesionales, juega con la ventaja de la capacidad de entrega de los orfeonistas, que es lo que genera emoción. Otros son estáticos, no arriesgan más allá y los
miembros del Orfeón dan mucho corazón y lo entregan con gran técnica. Ellos no adoptan la distancia de otros coros, esa frialdad profesional, y esto es lo que les distingue de otras
formaciones corales, además de la perfección técnica y vocal envuelta en un color especial.

- ¿Bruckner y el Orfeón son dos constantes en su carrera musical?

Efectivamente, la relación con la música de este compositor, con la que me siento muy afín, ha
sido intensa. Tanto con la Sinfónica de Tenerife como con la de Galicia, he hecho todas sus
sinfonías. No sé si seré el único, pero sí de los pocos directores que he hecho la integral de
las sinfonías y con el Orfeón hemos ofrecido varios conciertos memorables con obras suyas.

Recuerdo uno con la Sinfónica de Tenerife en Cuenca, en la iglesia de San Pablo, cuando todavía no había auditorio, donde interpretamos la 7ª Sinfonía y el Te Deum, que sirvió también para inaugurar en su día el Auditorio de Tenerife. Hacía un frío tremendo pero tenía un encanto especial y existe un documento en RNE que lo corrobora. Por lo tanto, para mí repetir la Misa en Fa con el Orfeón, que ya tuvimos ocasión de hacerla en 2005 en el Auditorio de Tenerife, siempre es un placer, es recordar los viejos tiempos.