Después de muchos años de ausencia, constituyóun gran honor y un gran motivo de satisfacción viajara San Sebastián para recoger el VI Premio deInvestigación Musical, convocado por el OrfeónDonostiarra y la Universidad del País Vasco. El actode entrega del premio, celebrado el día 15 de febreroen el Auditorio del Edificio Ignacio María Barriola delCampus de Gipuzkoa, fue muy entrañable y me sentímuy bien tratado: todo fueron atenciones hacia mí ymi familia.
Fue un sueño hecho realidad y la culminación demuchos años de esfuerzo para intentar recurperar yestudiar la figura de un gran compositor vasco: JuanGarcía de Salazar. Además, tuve la oportunidad deescuchar de nuevo a una de las formaciones coralesque más admiro: el Orfeón Donostiarra, en mi opiniónuno de los mejores coros a nivel mundial; así mismo,tuvo el grato placer de conocer al presidente delOrfeón, José María Echarri, a su director, José AntonioSainz Alfaro, y a todas las personas que hicieron quemi estancia en San Sebastián fuera inolvidable.
Desde estas líneas desearía expresar a todos losmiembros del Orfeón mi más profundoagradecimiento.
Paulino Capdepón
Catedrático de Historia de la Música en la EscuelaSuperior de Canto de Madrid