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ESTEBAN
URZELAI
y sus chicos del coro
Desde
los siete años ha cantado en coros
y cuando todavía era un adolescente
se hizo cargo del coro juvenil de Oñati.
Realizó varios cursos de dirección,
participó en el Coro Europeo de la
Juventud y siguió profundizando en
la música coral.
Ha estudiado la carrera de piano y este curso
finaliza los estudios de Dirección
Coral en Musikene.
Tras el trabajo realizado durante tres años
en el Orfeón con el Orfeoi-Txiki,
en el mes de marzo empezó a crear
el coro juvenil formado por 25 voces
que ahora dirige. |
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-¿Cómo
fue el aterrizaje en el Orfeón?
Al Orfeoi Txiki llegué porque me llamó
Alaitz Guridi, su actual directora, para que
le ayudara en esta labor. Los dos nos planteamos
incrementar las actividades, aunque sólo
fuera como aliciente para ellos.A
nosotros mismos, ensayar por ensayar, no nos
motiva, y a los niños
y niñas, mucho menos. Empezamos con
una salida fuera del País Vasco. Hace
dos años estuvimos en Lourdes, luego
en Madrid y también hemos ofrecido
otros conciertos en el País Vasco,
como el del 17 de diciembre en Amurrio (Álava).
Poco a poco estamos consiguiendo más
actividades. Vamos a participar en un ciclo
organizado en la iglesia de Zorroaga de Donostia
y en otro que se desarrollará en junio
en Pasajes de San Juan, en el que también
participará el coro juvenil. Contamos
con 160 voces -100 niñas y 60 niños-
en edades comprendidas entre los 8 y los 14
años. Hemos establecido cuatro grupos
por edades y sexos y ensayamos dos días
por semana. Para los conciertos, las últimas
dos o tres semanas ensayamos juntos, pero
durante el trimestre los niños lo hacen
por su lado y las niñas por el suyo.
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-¿Por
qué esta separación si es un coro
mixto?
En primer lugar porque un niño rodeado
por niñas se siente un poco desplazado
en un coro. Sin embargo, hemos comprobado que
si está cantando en un coro sólo
de niños, es una actividad normal para
él, es como el fútbol, está
con sus amigos y eso le motiva mucho más.
Por otra parte, está la cuestión
vocal. Los niños pueden sacar mucha más
voz cuando son niños todavía,
incluso más que las niñas. Si
están entre niñas se cortan y
no cantan, pero si están sólos
sacan mucha voz. Fue una buena idea el separarlos.
-Ahora estarán viviendo sus momentos
más intensos, con el concierto navideño
de UNICEF recién celebrado y el proyecto
estrella junto al coro San Marcos de Lyon.
Sí, todavía están saboreando
los aplausos del Kursaal del día 28 de
diciembre y también están entusiasmados
con el concierto del 17 de febrero que protagonizarán
junto al coro de San Marcos de Lyon, que puso
las voces en la película “Los chicos
del coro” de Christophe Barratier. Ellos
han grabado un disco, un DVD, y han realizado
una gira por Europa dando conciertos. A su paso
por Donostia, han invitado al Orfeoi Txiki para
compartir escenario en el Auditorio del
Kursaal y ahora estamos concentrados en ese
proyecto. Vienen 35 y nosotros hemos tenido
que hacer una selección también
de 35. La primera parte cantarán su repertorio
los franceses y en la segunda interpretarán
los dos coros juntos cinco de las melodías
de la película
y otras dos o tres en euskera. Nosotros ya estamos
ensayando con las partituras y la víspera
del concierto tendremos un ensayo general con
ellos y otro el mismo día. Lo bueno de
esta experiencia es que al menos a través
de una película los coros infantiles
han adquirido
protagonismo.
-No hace un año todavía que se
ha creado el coro juvenil del
Orfeón ¿la experiencia está
siendo positiva?
En marzo de 2006 retomamos el coro juvenil
que ya exisitió en elOrfeón y
estamos muy contentos porque lo hemos planteado
como un coro-puente para adquirir una formación
de cara a dar el salto al Orfeón. En
el caso de los chicos, que están en la
edad del cambio de voz, les sirve además
para aprender a utilizar esa voz nueva para
ellos. Estamos en 25 integrantes -18 chicas
y seis chicos- entre los 14 y los 18 años.
En un futuro nos gustaría aumentar el
número de
chicos. Todavía no se pueden abordar
grandes obras, hay que dedicarse a cosas más
sencillas para que, sobre todo los chicos, aprendan
a cantar con su nueva voz. Trabajamos dos veces
por
semana, dos horas en total y también
queremos ampliar el horario para el año
que viene. Ellos están contentos y tenemos
la suerte de que la mayoría del “Gazte”
procede del Orfeoi Txiki o ha cantado en un
coro. |
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Ale honetan
En este número |
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