PORTADA
José
Antonio
Abreu
“Haber actuado
con el Orfeón
ha sido una
experiencia
inmensa”

Zenbakietarako adimen pribilegiatu batez, sentikortasun artistiko finaz eta gizartekontzientzia sendoaz jantzia dagoen venezuelar hau -italiar etorkinen biloba eta musika maitatu eta praktikatzen zuen familia baten baitan hazia-, bere herrian ezarri den haur- eta gazte-orkestrak antolatzeko sistema iraultzaile baten aita da, kalean etorkizun finkorik gabe eta noraezean zebiltzan milaka eta milaka haur eta gazte atera dituena, hain zuzen ere.

Dotado de una mente privilegiada para los números, una exquisita sensibilidad artística y una fuerte conciencia social, este venezolano nieto de inmigrantes italianos criado en una familia que amaba y practicaba la música– es el padre de un sistema revolucionario de orquestas infantiles y juveniles implantado en su país que ha sacado a miles de niños y jóvenes de las calles y de un futuro incierto.
Tras los dos conciertos interpretados por el Orfeón con la Sinfónica Nacional Juvenil de Venezuela, el maestro Abreu ha declarado que “haber actuado conjuntamente con el Orfeón Donostiarra ha constituido para nuestros
jóvenes músicos venezolanos una experiencia inmensa, indescriptible por la magnitud y alcance de su impacto emocional y artístico, el cual deseamos y debemos interpretar como la aurora de un vasto y trascendente proyecto de cooperación e intercambio entre el Orfeón bajo la experta dirección de José Antonio Sainz Alfaro y el movimiento coral de nuestro país”.

Este polifacético y vitalista venezolano asegura que “para todos los niños, niñas y adolescentes del coro y de la orquesta, la convivencia humana con el Orfeón y, en particular, el sentimiento indescriptible de cantar junto a ustedes, han marcado su alma, colmándola por siempre de luz y esperanza”. La invitación para volver a Venezuela queda recogida en una carta enviada a José Antonio Sainz Alfaro,
en la que expresa que “el Orfeón Donostiarra visite, nuevamente, esta nación nuestra, que tanto les admira como excelsa expresión de la cultura iberoamericana contemporánea.”
Hace tres décadas, José Antonio Abreu echó a andar la Fundación de Estado para el Sistema Nacional de Orquestas Sinfónicas Juveniles, Infantiles y Pre-Infantiles (FESNOJIV). Su lema “Tocar y luchar” resume este proyecto que aglutina una red de 20 centros de formación académica y estructuras técnicas y pedagógicas
de apoyo, 220 orquestas y agrupaciones musicales y miles de jóvenes que se han beneficiado de forma libre del acceso a la música.
Desde el principio –ha comentado el maestro Abreu en alguna ocasión entendimos que no podíamos tocar sólo, que no podíamos abandonar el sentido de lucha que aquello implicaba. ¿Con qué objeto? Probar ante las fuerzas contrarias que nos asistía la razón”. Fue todo un reto formar maestros,
profesores y directores pero treinta y un años después, esta gran
empresa cultural y social ha conseguido la atención y la implicación de figuras como Simon Rattle o Claudio Abbado.

Su trabajo como economista y político realizado durante veinte años le abrió puertas y le sirvió para que no le consideraran un utópico visionario al plantear su sistema de orquestas en despachos oficiales. De todas formas, a Abreu no le gusta dividir las tres facetas: “Yo nunca he querido fragmentar mi personalidad
en el economista, el político y el músico. El ser humano es una unidad indisoluble y yo hice lo que quería: desarrollar una carrera al servicio del país”.