| REENCUENTRO
CON ABBADO
Caracasen Claudio Abbado-ren
zuzendaritzapean emandako bi kontzertuak,
urtea hasteko modurik onenetako bat izan ziren orfeoikideentzat.
Maisuarekin
izandako berrelkartzea eta Venezuelako gazte-orkestren sistema
kementsua
gertutik ezagutzeko aukera izana nahikoa eta gehiago izan
ziren esperientzia
hura bizitzeko zortea izan zutenentzat.
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El
director del Orfeón, José Antonio Sainz
Alfaro, entrega al maestro Abbado una camiseta con
el anagrama del centenario del coro. |
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Los dos conciertos interpretados en
Caracas bajo la dirección de Claudio Abbado fueron
para los orfeonistas una de las mejores maneras de comenzar
el año. Sólo el reencuentro con el maestro
y el haber conocido de cerca el pujante sistema venezolano
de orquestas juveniles hubieran justificado este viaje.
Pero hubo más aspectos que destacar, al margen del
terreno artístico. El embajador de España,
Raúl Morodo, recibió en su residencia a una
delegación del coro encabezada por su director, la
secretaria general y el vicepresidente cantor. Claudio Abbado,
que se encuentra entregado con el ejemplar sistema venezolano
de orquestas juveniles creado por José Antonio Abreu,
se mostró muy cercano a los orfeonistas y a José
Antonio Sainz Alfaro. Ya desde el primer ensayo los dos
directores restablecieron la compenetración y complicidad
que habían conseguido desde aquel 6 de octubre de
1997, cuando el maestro italiano escuchó por primera
vez al Orfeón cantar la Sinfonía número
2 de Mahler en el Auditorio Nacional.
El resultado de este reencuentro en Caracas, con las dos
Novenas de Beethoven que se interpretaron los días
15 y 16 de enero en el teatro Teresa Carreño junto
a la Sinfónica Juvenil de Venezuela y a la Schola
Cantorum de Caracas no pudo ser más satisfactorio
y Abbado prometió un nuevo encuentro con el coro
en la edición del próximo año en el
Festival de Lucerna.
Con la sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño
a rebosar en los dos conciertos, el maestro, la orquesta,
los dos coros y los solistas no dejaron indiferentes al
público. El periódico “El Nacional”
destacó: “A ratos, la menuda figura del maestro
Abbado se antojaba enfrentada a un coloso sonoro, pleno
de enérgica musicalidad que –valido de su batuta-
intentaba domar; y lo lograba, pero gracias a que este gigante
musical estaba constituido por muchas individualidades musicales
con gran disciplina; las dinámicas impecables, los
fortepianos exactísimos, la afinación
perfecta”. El rotativo venezolano “El Mundo”
analizó la parte coral de la obra y resaltó:
“Sopranos angélicas y tenores diáfanos
y sin fisuras. ¿Desde cuándo no los escuchábamos
en un coro?”.
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| Ale
honetan
En este número |
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| HASTA
PRONTO
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Tras
once años vinculado profesionalmente al Orfeón, primero como pianista y más tarde
como subdirector, ha llegado el momento de decir adiós a esta institución a la que tanto debo. Casi toda
mi vida profesional he estado ligado al coro, al que creoque
también he dado lo mejor de mí mismo. A la
hora de hacer balance, miro hacia atrás y no veo más que cosas positivas y profesionales excelentes
de las cuales he sabido aprender: de Sani, cómo llevar los ensayos, la preparación de cada obra y
la organización de todo el colectivo; de los orfeonistas,
la entrega, la pasión y la constancia con la que
viven ese sentimiento de cantar en el Orfeón y de
José Mari Echarri, su ilusión por el Orfeón
y su trabajo por el mismo.
En estos momentos estoy ilusionado con un proyecto que me
vino sin buscarlo, pero que creo no puedo desaprovechar
la oportunidad. No me cabe la menor duda de que si estoy
donde estoy es en gran parte gracias a vosotros, por lo
aprendido y vivido en esta casa con todas las personas que
la integran. Tenéis mi cariño y respeto y
espero que nuestros caminos puedan volver a cruzarse algún
día de éstos. Un fuerte abrazo para todos.
Patxi Aizpiri Ex subdirector del Orfeón y actual
director del Coro de la Ópera de Oviedo |
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