| Orfeoiak
2004an nazioartean egin zituen irteeren artean, Holandako
Haga, Utrecht eta Amsterdam hirietan eginiko bira izan zen
azkena. Bere bizitzako lehen ehun urteak ospatzeko antolatutako
programan, Hagako Egoitzako Orkestrak Orfeoia gonbidatu zuen
Verdiren Requiem Meza interpretatzeko, eta lau kontzertu eman
zituen koruak. Sarrerak agortu egin ziren aste batzuk lehenago,
eta Holandako egunkarietako kritikek aditzera eman zuten emanaldi
horien arrakasta. |
Las
salidas internacionales de 2004 del coro finalizaron con
una gira por las ciudades holandesas de La Haya, Utrech
y Ámsterdam. El Orfeón fue invitado por la
Orquesta de la Residencia de La Haya para interpretar la
Misa de Requiem de Verdi en cuatro conciertos integrados
en el programa organizado para celebrar sus primeros cien
años de vida. Las entradas se habían agotado
semanas antes y el éxito de estas actuaciones quedó
reflejado en las críticas de los periódicos
holandeses.
“Con el Orfeón Donostiarra, la Orquesta de
la Residencia de La Haya ha sabido elegir una compañía
internacional con gran clase”, publicó el Haagsche
Courant. Efectiva-mente, esta orquesta podía haber
contratado a cualquiera de los coros semiprofesionales de
primera línea que funcionan en Holanda, pero optó
por el Donostiarra para celebrar una fecha tan señalada.
Los orfeonistas estuvieron a la altura y demostraron una
gran seguridad al enfrentarse a esta partitura que forma
parte del repertorio del coro desde hace muchos años.
|
La
gira empezó el 17 de noviembre con un ensayo que sirvió
como toma de contacto entre el coro y el maestro Jaap van Zweden.
Al día siguiente,tras un ensayo
general con los solistas y la orquesta, tuvo lugar el
primer concierto en la sala Doctor Antón Philipszaal
de La Haya. “No se oye con frecuencia un Requiem
que empiece de forma tan leve y realmente ‘il più
piano possibile”, destacó el rotativo MRC tras
el primer concierto. El Teonw subrayó que “tras
la apertura, susurrada de forma devota, el director abrió
las puertas del infierno de par en par con un intenso y vertiginoso
‘Dies Irae’. Tanto la orquesta como el coro alternaron
con facilidad entre diferentes estilos de canto: susurrar, sisear,
cantar, etcétera, hasta incluso vocear, pero de una forma
magnífica”.
El 19, el público también llenó el Auditorio
Muziekcen-trum Vredenburg de Utrech, donde se volvió
a escuchar el mismo programa con el mismo cuarteto de solistas: |
Julia
Isaev (soprano), Elena Zaremba (mezzosoprano), Marius Breciu
(tenor) y Robert Holl (bajo),“el más expresivo,
tanto en presencia como en sonido”, según la crítica
del Teonw. En De Telegraf publicaron que “El Orfeón
Donostiarra llevó la interpretación a un plano
superior... con los españoles dirigiéndose a Dios
en sus plegarias, en un tono intimista y estrictamente personal,
y la hermosa y contenida interpretación de su propia
orquesta, Van Zweden dotó a la misa de difuntos de Verdi
de unos mágicos puntos de luz”.
El concierto del día 20 se celebró de nuevo en
la sala Dr. Philipszaal de La Haya, completamente llena. Se
produjeron algunos cambios en el cuarteto de solistas: la soprano
Danielle Halbwachs sustituyó a Julia Isaev y el tenor
Franck van Aken cantó en lugar de Marius Brenciu.
La gira finalizó con el concierto matutino del 21 en
la sala Concertgebouw de Ámsterdam, una de las más
reputadas del mundo de la música clásica que fue
construida con 1888 con una acústica excelente. |