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2004  MARZO - MARTXOA Nº 25 zk.
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Espléndida acogida en México

Francisco Escudero konpositoreak, hil ondoren, eta Martín Baeza Rubio tronpetariak, Orfeoiak eta EHUk sortutako III. Saria jaso zuten joan zen otsailaren 23an. Sari hau Donostiako musika-sormenean egindako ibilbide profesionala saritzek eta musika- ikerketarako pizgarri gisa sortu da.









Francisco Escudero konpositoreak, hil ondoren, eta Martín Baeza Rubio tronpetariak, Donostiako Orfeoia-EHU III. Saria jaso ziren.
El compositor Francisco Escudero, a título póstumo, y el trompetista Martín Baeza Rubio recibieron el pasado 23 de febrero el III Premio creado por el Orfeón y la UPV con la doble finalidad de reconocer la trayectoria profesional en la creación musical y de incentivar la investigación musical.
El acto, que tuvo lugar en el Aula Magna de las Facultades de Psicología, Filosofía y Ciencias de la Educación, estuvo presidido por el director de Extensión Cultural del Campus de Gipuzkoa, Juan Soroeta, y por el presidente del Orfeón, José María Echarri. A él asistieron numerosas personalidades del mundo musical, como José Antonio Echenique, director de la Quincena Musical; el organista Esteban Elizondo, galardonado con el mismo premio el año pasado; Jon Bagües, director de Eresbil; el pianista Alejan-dro Zabala, director artístico de Musikene; Nico Basarrate, gerente del mismo Centro docente y varios miembros de la familia del compositor Escudero encabezados por su viuda Goyita Eizagirre.
Tras agradecer el premio, Martín Baeza realizó un recorrido por la vida del Maestro
Fernández Arbós, músico al que ha dedicado siete años de investigación y es el tema central de su tesis doctoral, cuyo apartado dedicado a la vinculación con Donostia y el Orfeón fue objeto de este premio. Baeza aportó datos desconocidos de Arbós como violinista, concertino, compositor, director de orquesta y descubridor de nuevos talentos y se centró en los años de la Belle Epoque en que sus conciertos representaron un auténtico motor para la vida cultural donostiarra.José Antonio Sáinz Alfaro, director del Orfeón, destacó la doble labor de Francisco Escudero, como pedagogo y compositor y señaló que en esta última faceta no siempre fue reconocido. En este sentido, agregó que el pecado del Orfeón fue no encargarle una obra en vida. Por su parte, Francisco Escudero, hijo del compositor zarauztarra recordó que el Orfeón ha cantado las obras de su padre con un gran amor y que este reconocimiento “no llega tarde”.
Con el recordatorio de que quedaba abierto el plazo de presentación de trabajos para la IV edición del Premio y la interpretación del himno universitario “Gaudeamus igitur” por parte de un grupo de orfeonistas, quedó finalizado el acto.
 

Premios
necesarios

Por muchos motivos, considero de notable importancia la existencia de galardones de investigación en aspectos musicales, como el establecido en esta colaboración entre el Orfeón Donostiarra y la Universidad del País Vasco. La Música ha estado bastante apartada del sistema educativo común y, por ello, ha sido valorada sesgadamente como un arte decorativo o como un alarde de destreza técnica de una élite de virtuosos. Incluso, la aproximación a ella como un arte de las emociones constituye una visión parcial. La Música es mucho más; involucra una mezcla extraña de arte y ciencia, tal cual la entendieron los pensadores griegos antiguos, dando una visión de su esencia no superada en precisión hoy en día. Su evolución y sus polémicas estéticas poseen peculiaridades que no encuentran paralelismo en el resto de las artes, debido a su abstracción intrínseca. Así, se merece una presencia más seria en el mundo del saber y de la educación. Requiere un empuje en la investigación en muchos más campos especulativos de los que cabría esperar: la musicología, la interpretación, la teoría, y sus bases acústicas, la percepción auditiva, la pedagogía específica, la creación, las polémicas estéticas de su controvertido lenguaje, etc... Por todo lo expuesto anteriormente, celebro de nuevo la existencia de este tipo de iniciativas intelectuales, que recogen la inquietud de instituciones musicales del país, como el Orfeón Donostiarra, y que, además, vienen avaladas por la Universidad. Confío en que Musikene, como nueva institución de educación musical superior, pueda jugar en un futuro cercano un papel importante en esta labor de difundir e incentivar el estudio de esta disciplina sublime.

Alejandro Zabala
Director Artístico de Musikene